Wednesday 2 may 2012 3 02 /05 /May /2012 02:22

Sabía que el joven de 27  años estaba totalmente infartado con mi esposa de 42. ¿Y porqué no habría de estarlo? Ella es una esbelta rubia curvilínea de 1.66m y 57kg. Sus pechos son firmes con pezones que parecen estar duros todo el tiempo.

Matías había estado trabajando con Yvana , mi esposa algo así como seis  meses. Lo hemos tenido en la casa en varias ocasiones, incluyendo una vez el cuidado de nuestros hijos No había hecho caso de la manera obvia como miraba a mi esposa, considerándolo un enamoramiento juvenil. Mi esposa y yo habíamos dialogado sobre ello, y a ella le pareció "simpático", hasta que hace unos meses si ustedes han leído mis mensajes en el foro dodne yo sospechaba algo .

En  una fiesta de la Empresa donde trabaja mi esposa , efectuada en  un complejo turístico  , donde había virtualmente todo: Paseos a caballo, natación, pesca y demás. Mis hijos quisieron ir de pesca y mi esposa y yo pensamos que sería bueno que yo los llevara, junto con otros muchachos. El plan era salir en bote por la tarde . Me di cuenta que algo estaba ocurriendo , por un lado Matías no podía apartar la mirada del escote del vestido de  mi esposa , de sus levantados pezones, de sus largas piernas con los dedos de los pies coquetamente pintados. Su cuerpo sensual apenas cubierto por un ligera solera .La manera de cómo se inflamaban los pezones, los labios y como se contorneaba mi esposa indicaban que estaba excitada.

Cuando llegamos a la playa ya la expedición estaba organizada. Había tres botes, cada uno con doce personas. Ya estaba establecida la supervisión de los adultos y solo quedaba espacio para mis hijos. Así que los dejé ir tranquilos. Me quedé dialogando con algunos compañeros durante una media hora y me dirigí al  multisalón para encontrarme con Yvi.

Cuando estaba cerca, vi a Yvi y a Matías entrar por una puerta lateral del edificio. Los seguí. Conforme me acerqué mas, pude ver sus siluetas a través de las delgadas telas de las cortinas. ¡Se estaban besando!

Yvi tenía sus manos sobre el pecho de él, empujándolo con gentileza y volteándole la cara, pero él estaba obviamente diciéndole algo al oído y tratando de besarla. Me reí para mis adentros, pensando: "Ugfds él al tenía caliente entonces".

Me invsadió una enorme ansiedad y curiosidad y me deslicé por la parte trasera para ver que sucedía, atravesé la cocina desierta hacia el área de servicio, a un costado de los baños. Desde ahí se podía ver el interior de los salones  comedores a través de unas persianas que cubrían las ventanas. Probablemente fueron diseñadas para que los meseros y ayudantes de cocina pudieran ver cuando se requería de sus servicios sin tener que entrar a los comedores .

Podía verlos  perfectamente ella estaba sentada en una silla y Matías desde enfrente se inclinaba sobre de ella, besándole la frente y los párpados. Continuó besando su cara hasta llegar a sus carnosos labios y esta vez pude ver como pasaba su lengua sobre los labios de mi esposa.

"Bueno, veremos que pasa" Pensé, creyendo que ella se pararía y se iría. Pero en vez de eso, volteó su cara hacia Matías y empezaba a decir algo, cuando el presionó sus labios sobre los de ella y podía yo adivinar que la lengua de él se deslizó en la boca de Yvi. La vi entrecerrar los ojos, sujetarlo del antebrazo con su mano izquierda y devolverle el beso.

Se estaban besando apasionadamente, podía ver que él exploraba con la lengua la boca de ella que sacaba su lengua al encuentro de la de él. En un rato mas ella era la que succionaba suavemente la lengua de él, que bajó su mano y empezó a pellizcarle suavemente un pezón.

Yo me quedé loco de rabia, sentí celos, impotencia y excitación

Ella le tomó suavemente por la muñeca retirándole la mano de su seno, pero él simplemente se agachó mas y la deslizó bajo su falda para acariciarle los muslos.

Mi mujer separó su boca de la de él y viéndolo con cierto entusiasmo, supongo que le decía que no deberían estar haciendo esto. Podía yo verla sacudir suavemente la cabeza. Pero no se le veía molesta o incómoda.

Él le acarició la mejilla y tomándola por la nuca se inclinó nuevamente hacia ella y pasó su lengua sobre los labios de ella repetidas veces hasta que logró que abriera nuevamente la boca y volvieron a juguetearse mutuamente con sus lenguas.

Él volvió a meter su mano bajo el vestido, sin que ella tratara esta vez de retirarla, antes al contrario, la capturó con la mano de ella, permitiéndole pasar mas allá de sus muslos. Podía yo adivinar que él trataba de meter sus dedos en su tanguita para acariciarle la concha. Esa concha húmeda y sabrosa que hasta el momento debía ser exclusividad mía

Mi  miembro estaba duro como de acero, me lo saqué y empecé a  a acariciarla de arriba abajo , pensando que pronto ella lo cortaría, o yo entraría en el momento preciso.

Él se enderezó y me sorprendí cuando vi que se abrió la bragueta y se sacó la pija, la sostuvo con una mano y lo acercó a los adorables labios de mi esposa. Ella se echó atrás sorprendida, mirándola fijamente, pero él simplemente moviendo sus caderas acercó el glande hasta que empezó a pasarlo suavemente sobre los carnosos labios. La vi sacar la lengua y limpiar con ella la punta enrojecida, movió entonces la cabeza y dejó que todo el largo reposara junto a su mejilla. La vi que tenía los ojos cerrados y estaba hablando con él, quien mientras le contestaba también le restregaba la punta del glande en la mejilla.

¡Hombre que caliente estaba esto! Mi esposa hasta ese momento,según supiese yo,  no había visto la pija parada de otro hombre y ahora tenía una pegada a la mejilla. Era mas larga que la mía y aparentemente mas gruesa también, con el glande en forma de hongo descomunal. Mi esposa volteó hacia todos lados, pero no podía ver a nadie alrededor, según ella no había testigos. Giró hacia arriba viéndolo y él se movió guiando nuevamente su glande hacia los suaves labios. Esta vez ella cerró los ojos sacó la lengua para que apoyara en ella el instrumento y cerró sus labios sobre el borde.

¡Yo estaba enloquecido ! Aquí estaba mi hermosa mujer chupando la pija de este hombre y yo estaba al tanto de lo bien que ella sabe hacerlo. Ella adora mamar pija.

Mientras estaba remolinando su cabeza y moviendo sus labios arriba y debajo de la endurecida estaca, estiró la mano hacia arriba y le desabrochó el pantalón, abriéndolo y empezó a acariciarle los huevos. Una vez que el pantalón cayó debajo de sus rodillas, pude ver claramente que su equipo era realmente mas largo que el mío. Y podía juzgar por la forma como ella lo estaba chupando, lamiendo y mirando que pensaba lo mismo.

Cuando él no estaba volteando hacia abajo viendo como le sorbían y lamían el pedazo de carne, echaba la cabeza hacia atrás y suavemente se mecía introduciendo y retirando la estaca de la hermosa boca, sosteniéndola de la cabeza, acariciando sus rizos dorados. Veía yo que ella estaba verdaderamente inmersa en ello. Estaba totalmente posesionada de su papel de mamadora. Moviendo rápido adentro y afuera la pija, retorciendo su lengua sobre el glande y luego introduciéndose toda la estaca hasta la raíz, o por lo menos tratando de hacerlo. Él le tomó pronto el ritmo y empezó a empujar y retirar al mismo tiempo que ella haciendo cada vez mas profundos los empujones de su enorme aparato y pronto ella pudo aceptarlo completamente. Sosteniéndola de la cabeza él empezó a cogérsela por su garganta. La vi que abrió enormemente los ojos y trató de echarse hacia atrás, pero él la sostuvo y empujó su pija en la garganta de mi esposa y empezó a descargar sus huevos.

Vi como los músculos de su trasero y los de sus piernas se tensaron y empujó mas profundamente hasta que el vello de su pubis estaba aplastado contra los labios de mi mujer y empezó a sacudirse. Los ojos de Yvi continuaban muy abiertos y la vi tragar y tragar su semen. En ese momento no pude soportarlo mas y me vine abundantemente en uno de los orgasmos mas fuertes que yo haya tenido jamás.

Una vez que se la sacó, vi a mi esposa lamerse los labios y limpiarse la barbilla con el dorso de la mano. Él se inclinó  frente a ella, hablándole, probablemente diciéndole lo buena mamadora que es, no se había subido los pantalones y podía verle la pija aún tiesa aunque goteando.

La abrazó por detrás y la jaló a la orilla de la silla y le levantó la falda dejando a la vista su tanguita . Ella trató de incorporarse apoyándose en los hombros de él, moviendo la cabeza de un lado al otro obviamente negándose, pero eso no lo detuvo a él de bajarle la minúscula tanguita .

Una vez que la bajó acarició tiernamente sus piernas y la descalzó de sus sandalias y tiró sus pequeños pies, ella estaba todavía protestando cuando él le levantó las piernas y tomándola por debajo de las rodillas, virtualmente se sumergió en su concha con su lengua y labios.

Ella echó la cabeza hacia atrás y sujetó sus dedos sobre los hombros de él, mientras él movía su cara dentro del caliente sexo. Él estaba succionando y lamiendo furiosamente, podía yo verlo encajando su lengua en la concha de mi esposa.

Ella ya no pudo soportarlo y empezó a venirse convulsivamente. Conozco bien las señales. Los dedos de sus pies se encogen mientras se separan uno del otro, sus senos parecen hincharse y sus pezones crecen y se endurecen. Su cabeza se meció hacia atrás y abrió la boca, ante el empuje de la lengua de él, que continuó lamiendo y lamiendo mientras ella se venía, hasta que ella lo forzó a retirar la cara de su sexo.

Así como se retiró, se levantó aún sosteniéndola por las piernas y si hacer pausa se dejó caer sobre de ella y le encajó la totalidad de su pija profundamente en la estrecha concha.

Mis ojos casi se paralizan, mi pija estaba palpitando y se ponía cada vez mas dura de lo que nunca había estado mientras veía yo a este joven enterrar su pija en el abierto coño de mi mujer. Nunca la había yo cogido tan completamente, tan fuerte, tan rápido, tan profundamente.

No le tomó mucho tiempo, él empujó las piernas de ella hasta atrás e incorporándose apalancó su pija dentro de ella hasta el último centímetro y empezó a venirse nuevamente.

Demonios, nunca había visto algo tan excitante, pero mi cara ardía y la pija me dolía. Acababa de ver a mi esposa mamarle la pija a otro hombre y ahora él acababa de cogérsela a conciencia. Se quedaron ahí yaciendo abrazados sin moverse. Me regresé al área de servicio, atravesé la cocina subiéndome la bragueta y saliendo del edificio empecé a gritar "¿Yvi... Yvi?" Sabía que me escucharían desde afuera.

"¿Yvi... Yvi?" Volví a gritar , ella estaba nuevamente recostada en la silla. Matías ya no estaba. El vestido de ella estaba bien ajustado, sus sandalias nuevamente calzaban sus hermosos pies y supongo que su rezumante coño estaba cubierto por sus empapadas pantaletas.

"Hola Cariño" dijo ella medio adormilada "Pensé que estabas con los niños y estaba tomando una pequeña siesta"

"Me alegro que estemos solos aquí Cielito " le dije "Traigo muchos deseos de ti"

"Oh No" Dijo ella retorciéndose y tratando de escapar "No podemos hacer nada aquí, alguien podría vernos"

"No lo creo Cielito " le respondí mientras le subía el vestido  "Solo nosotros estamos por aquí"

Luchó y trató de mantener sus preciosas piernas juntas, mientras yo se las abría y me metía entre ellas, pero yo fui mas fuerte que ella.

"Voy a probar tu maravillosa concha cielito , vas a venirte como nunca antes" Le dije mientras acercaba mi boca a su concha.

Mi plan original era abrirle la concha y encontrarlo lleno de semen, entonces acusarla de andar cogiendo con otro y hacerle una escena para darle tratamiento completo. Miré su concha  y se veían los suaves labios llenos con una traza de crema entre ellos escurriéndole hasta la grieta del culito. Decidí entonces que podría hacerlo peor aún. Me di cuenta de que quería probar su concha con restos de semen, supuse que al lamerlo, tendría la prueba de lo que había pasado para mostrárselo a ella.

"Nunca te había visto la concha tan húmeda, Mi Amor" Gemí "No cabe duda de que lo estas deseando tanto como yo"

Me agaché, aspiré su aroma y recorrí con mi lengua toda la rajadita de su concha, probando el semen de él. sentí como si unas suaves plumas recorrieran a todo lo largo de espalda, sentí mi cabeza pesada, nunca mis papilas habían sido asaltadas de esa manera por ningún sabor. Un tanto salado y como de centavo de cobre el sabor. Introduje mi lengua explorando en su vagina lamiendo y sorbiendo. Ella gimió fuerte y abrió aún mas las piernas, mientras yo hambriento lamía una y otra vez su húmeda vagina .

"Oh por Dios " gimió ella

"Que sabor tan rico tienes Querida" Y empecé a cogérmela con la lengua, desde su clítoris hasta su culito, tragándome el semen de él junto con los jugos de ella, no le tomó mucho tiempo para venirse. Tuvo el orgasmo mas fuerte que jamás le propiné, literalmente me quitó el aliento. Me tiró hacia ella y la monté tal como él lo había hecho, la cogí fuerte y con furia.

Su concha  nunca había estado tan suave, tan húmeda y pegajosa, me tomó solo unos minutos explotar dentro de ella.

by curiosorica@yaho.com

Por Oráculo Infiel - Publicado en: Experiencias
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