Llegó el momento de contarles como mi espoa me confesara su infidelidad.
Hacia mucho tiempo que yo sospechaba que me era infiel, no la culpaba, Paola , es una mujer intensa , ardiente, siempre predispuesta a tener sexo y muy atractiva .
Yo por razones de trabajo debía viajar mucho y permanecer días fuera de mi casa , por lo que ella seguro necesitara de alguien que calmara su necesidades de mujer caliente y lujuriosa, sedienta de sexo.
Si me carcomía la cabeza saber quien estaba disfrutando de mi esposa, quien escuchaba sus hermosos gemidos al ser embestida y penetrada , sentía curiosidad, celos, calentura y ganas de conocerlo y saber que para mi todo estaba bien.
Cada vez que le sacaba el tema a mi mujer todo terminaba en un NI y me decía en todo caso solo se dice el pecado, pero jamás se dice al pecador. Yo por momentos me ponía pesado de preguntón y la cargoseaba bastante con el tema.
Un poco para seguirme la corriente y quizás para medir mis reacciones ella llegó a decirme que ya llegaría el tiempo de que ella misma me lo comentaría .
Este verano al regresar de un viaje de días a mi casa , me encontré que ella preparaba una fiesta, una especie de ágape de bienvenida para mi junto a dos amigos míos Paco y Fabián .
Me habían hecho un buen asado con achuras de todo tipo y bebimos excelente vino en abundancia, quizás en demasía. Luego jugamos al truco hasta que mi esposa primero y luego Paco se retiraron a descansar en un sofá del living, yo me quedé jugando a las cartas con Fabián. Al cabo de casi una hora entré al living, mi esposa y Paco veían la tele , enseguida noté que la minifalda de Paola, mi esposa, estaba levantada al nivel de su pubis al punto que pude ver que no tenía tanga y admiré su recién afeitada concha. Su blusa estaba entreabierta, la mitad de ella fuera de la falda. Se podía notar la verga parada de Paco, empujando su pantalón en forma de carpa.
Como si no hubiera notado me senté al borde del sofá , a la derecha de mi esposa, le ofrecí vino y luego empecé a acariciarle el muslo derecho. Poco después Paco acariciaba su muslo izquierdo, noté que su mano subía más y más hacia la cachucha. Repentinamente Paola me abrazó, me empezó a besar y se reclinó en la cama. Terminé de abrir su blusa, su corpiño estaba ya suelto y empecé a besar sus erectos pezones, algo que le fascina. Pronto mi esposa empezó a jadear y gemir y su cuerpo empezó a ondular, .” Uuuyy qué rico, sigue siiiigueee, qué riiico”, jadeaba. Yo sabía que eso no era porque yo le chupaba los pezones, miré hacia abajo y vi sus piernas sobre los hombros de Paco que estaba arrodillado a sus pies chupándole la cachucha …
“No puedo más” susurraba mi esposa, entre jadeos “Paco, quiero chuparte, métemelo en la boca”. Paco se levantó y se quitó los pantalones colocándose al lado de la cama para que mi mujer lo mamara. Entonces Paola, dirigiéndose a mí dijo “Chúpame la cachucha” y luego empezó a mamar la inmensa verga de Paco que apenas le entraba en la boca. Yo, inmediatamente me arrodillé al borde de la cama y empecé a chuparle la concha, el clítoris, mientras le metía la yema del pulgar izquierdo al agujero del culo. Yo sabía que eso le fascinaba aunque fueron muy contadas las veces que me había dejado hacerlo.
Su pubis afeitado y su clítoris más y más turgente se sentían deliciosos. Mi esposa empezó a mover las caderas en forma circular y luego hacia adelante y atrás, culeando contra mi pulgar hasta que éste quedó enterrado en su bello y apretado culo.
“Qué deliiiicia”, gemía mi mujer mientras jadeaba retorciéndose de gozo.” ooohhhh, qué deliiiicia ,Paco ,Paco, por favor,… házmelo, tú sabes lo que quiero y me gusta… hazlo, por favor, no puedo maaaas, voy a gritar.” Entonces Paco dijo algo sorpresivo, “dile a tu marido lo que te gusta”. “noooo, solo házmelo, ya, haaazlo” “díselo, dile a tu marido lo que te gusta” insistió Paco, “no te lo haré si no lo dices”
Y entonces mi esposa reveló un gran secreto,..” Paco por favor, pleeeese, métemelo en el culo, siiiiiii, plese, métemelo, lo deseeeeo” Paco se colocó en la espalda de mi esposa que estaba sobre su lado izquierdo mientras yo le seguía chupando la chucha y sorprendiéndome cada vez más de lo que estaba pasando.
Paco se acostó detrás de mi esposa pero no se movió, Paola le pasó su pierna derecha sobre la espalda y lo empujó hacia ella mientras empezó a empujar su cadera contra Paco.
Pude contemplar un verdadero close-up de la inmensa verga de Paco abriendo el apretado culo de mi esposa, ella jadeaba y gemía, una mezcla de dolor placer hasta que el inmenso glande sobrepasó los músculos de su hasta ahora, supuestamente virginal ano. Luego sentí su alivio y placer,”oooh, qué deliiicia, qué riiico que es” murmuraba jadeando. Paco no se movía, fue ella la que suavemente empezó a cojer contra esa inmensa verga hasta que poco a poco fue desapareciendo en su delicioso culo. Paola gemía y jadeaba de placer, casi gritaba lascivamente de deleite, ‘cómo me gusta en el culo..siiiiiiigueee, húndemela tooooda. ”
Paco empezó a cojerla también, me retiré y me senté en un sillón a contemplar ese bello cuadro erótico, la inmensa verga de Paco fue poco a poco desapareciendo en el dilatado agujero del culo de mi esposa…
Me di cuenta que esa no era la primera vez que Paco se cogía a mi esposa , entendí que por fin había conocido al amante de ella . Se entendían demasiado bien para que así fuera. Mis sentimientos eran una mezcla de celos y deseo, de calentura. Mi puta y bella esposa culeando con mi amigo, lujuriosamente y sin inhibiciones era un espectáculo demasiado voluptuoso.
Entonces mi mujer dijo: “cómo me gustaría que….”y se calló. Paco dijo” dile a tu marido lo que te gustaría, díselo todo, de una vez .” “Es demasiado” añadió mi mujer. ” No” insistió Paco”, es ahora o nunca, te vas a sentir mejor”… Finalmente mi mujer lo soltó “quiero que Fabián venga para que, con Paco, me llenen por delante , y por atrás,” luego me rogó, “por favor llama a Fabián , dile que estoy cojiendo con Paco y quiero que él venga para lo que él ya sabe ” y luego añadió y me dijo, “sé que te esto pretendes , que te gusta verme gozar, y me vas a ver coger sin límites cuando Paco y Fabián me llenen por la concha y el culo al mismo tiempo, estoy súper caliente de sólo imaginar culeando con tus amigos mientras nos ves”. Yo estaba choqueado, pero cada vez mas excitado , llamé a Fabián que no demoró nada en llegar. Ver a mi caliente esposa ondularse apasionadamente entre el doble abrazo de Paco y Fabián fue algo indescriptible.
Cojieron con lujuria sin limites, les tomé fotos y los grabé, mi mujer jadeaba, gemía, casi gritaba voluptuosamente. “qué deliiiicia, cómo me guuusta, qué riiiiiico, deliiiiicia, oooooh, Paco, siiiiiii.lléname , despacio, siiiii, asiii,… Fabián estoy tan caliente Fabián , suave, deja que yo te apriete, qué riiiiico” y luego dirigiéndose a mí “¿te gusta?, te gusta ver cómo me tiran y me hacen gozar tus amigos, qué riiiico que es…”
Fue increíble, los tres culearon por horas, mi mujer se portó como la puta ideal. “qué culo maravilloso” decía Paco dirigiéndose a mí, ” qué putas ni qué putas, tu esposa esta es la mejor hembra que me he cogido, ”. Yo no cabía de mi asombro al saber que ambos eran amantes de mi mujer que me sorprendía por su grado de putez.
Mientras tanto yo los grababa, admiraba ese momento erótico, me pajeaba. Mi esposa, contorneándose, moviendo esas maravillosas caderas, ese maravilloso culo, en forma circular y luego culeando hacia atrás, hacia Fabián y hacia adelante a Paco era un espectáculo que jamás pensé presenciar. Mi esposa era la puta más caliente que yo podía imaginar, que agradable sorpresa!.
Luego de varias horas, Fabián y Paco finalmente se fueron, contra los deseos de mi esposa que quería seguir cogiendo. Pero ambos tenían a sus propias esposas esperándolos.
Mi esposa despidió a mis amigos, semidesnuda , cubierta apenas por una bata , en la puerta de la casa. Estaba tan caliente que no le importaba que algún vecino la viera. Los besó con pasión mientras frotaba su desnuda cadera contra los aún erectos penes de Paco y Fabián . Putísima, pero deseable y deliciosa.
Finalmente terminó la erótica despedida en la puerta abierta, nos fuimos a la cama. Mi esposa, ella y yo, estábamos excitadísimos. Mi bella y puta mujer estaba bañada con el semen de Fabián y Paco. La abracé, estaba resbalosa, pero su calentura la puso a moverse ,contornear sus bellas caderas, restregando sus tetas contra mí. Acabé casi enseguida, pero luego empecé a chupar su bella y afeitada chucha, luego su culo que aún chorreaba el semen de Paco y Fabián .
La amo.
Luego de aquella noche de sexo dormimos abrazados. Desperté al sentir su cuerpo apretado contra el mío. Mi esposa estaba muy cariñosa, algo que no había ocurrido por años. Me empezó a hablar suavemente, me dijo que sentía un gran alivio al haber podido mostrarme su relación con Paco y Fabián . Me dijo que el sentimiento de culpa la había torturado por mucho tiempo y eso hacia que no se me entregara sexualmente con la pasión de los primeros años de matrimonio. Me contó que todo empezó hacia años durante un viaje que hice. Fabián la había invitado, junto con su amiga Ana y su amante a comer y que luego fueron a su casa a tomar vino y bailar. Ana y su amante empezaron a besarse con pasión y a desnudarse. Mi esposa y Fabián se dejaron arrastrar por el espectáculo erótico y todos terminaron en una orgía en la que todos se mezclaron desenfrenadamente. Mi esposa me contó que fue la primera vez que gozó sintiendo dos vergas dentro de ella. También tuvo sexo con Ana, descubrió que tenía cierta inclinación bisexual. Esa noche empezó su desenfreno sexual. Siguió visitando diariamente a Fabián , y fue ella que le pidió que incorporara a un amigo en sus encuentros porque tener dos penes enterrados en su lascivo cuerpo se volvió una obsesión de deseo. Así fue que Paco se incorporó a sus frecuentes encuentros lujuriosos. Nunca hubo ninguna emoción entre ellos aparte de la pura calentura que fue creciendo con el tiempo.
Seguimos conversando por horas, para sorpresa mía, su historia, lejos de enojarme, sólo aumentaba mi pasión por ella. Y ella al ver mi reacción me contó más y más detalles que en cierta manera, confirmaron mis sospechas. Por lo menos 2 veces por semana, generalmente a medio día se reunían con Paco en el departamento de Fabián y los 3 culeaban por horas.
Confirmando nuevamente mis sospechas, mi esposa me confesó que también mantenía una relación amorosa y sexual con su empleador , un hombre maduro, a quien una vez que llegué a la casa de improviso vi salir de la misma, terminando de abrocharse su cremallera . La excusa era que mi mujer estaba engripada y él necesitaba urgente unos informes, pero lo curioso era que mi esposa estaba en cama supuestamente ‘descansando’, totalmente desnuda, porque tenía mucho calor.
Roberto era una relación diferente a las de aquellos amigos, había nacido después de varias salidas a cenar , Roby, como ella le decía, le hacía mucha compañía cando ella estaba sola y siempre la respetó mucho .Hasta que una tardecita de octubre ella lo besó apasionadamente de manera imprevista y desató la pasión que él se sentía por ella.
Paola dijo que se sentía aliviada de haberme contado sobre su relación con Roby, su empleador , porque muchas veces que yo estaba en la casa, tanto él como ella anhelaban poder acostarse juntos, pero sólo podían intercambiar miradas de pasión y de deseo. Yo había notado ese brillo en los ojos de Roberto. Por mi parte le confesé que yo también había inducido que algo pasaba entre ellos. Mi esposa estuvo feliz al saberlo, inmediatamente fue telefoneó a Roberto, lo invitó a venir y le dijo, “mi esposo sabe todo lo nuestro y no hay problema”.
Cuando llegó los ojos de Roberto brillaron de deseo al ver a mi mujer , ella lo ayudó a desnudarse, acariciándolo, lamiéndole su tórax, metiéndole sus dedos en la boca . Se acostaron, se besaron con ternura mientras frotaban sus cuerpos uno contra el otro con movimientos ondulantes, gimiendo suavemente. Fue extraordinariamente erótico ver a ellos acaramelarse. Había puro deseo sexual, había mucha pasión y locura. A medida que progresaban en sus caricias y cuando empezaron a tocarse , él el clítoris, y ella el pene mientras las manos de Roby suavemente exploraban el ano de Paola , pude ver su lujuria y pasión. Sus besos se hicieron más profundos, sus gemidos y murmullos hablaban de la profunda pasión que se sentían. se abrazaron mientras él empezó a penetrarla mientras ella con su cuerpo se movía con movimientos circulares y de vaivén. Sus gemidos de placer lo decían todo. “Cómo me guuusta, qué riiico.” susurraba Roberto, “me encanta saber que tu esposo ya lo sabe, así podemos estar juntos cada vez que tengamos deseo…qué riiico”. Mientras le seguía metiendo su buena verga enterrándola en la cachucha de mi ardiente esposa que gemía de lujuria.
Era inevitable, yo estaba cada vez más y más excitado , empecé a masturbarme lentamente. Entonces mi mujer murmuró dirigiéndose a su amante : “parece que el cornudo quiere masturbarse viéndonos ¿le das permiso?… Él respondió, “por supuesto, , es justo que pueda disfrutar un poco si obedece y te concede licencia para estar conmigo ”. Casi no lo podía creer, me acerqué a ellos con mi pija erecta como nunca. Y aumenté el ritmo .Mi esposa comentó:” y yo estoy feliz de poder gozar junto a mi amante , delante de ti ”.