Overblog Todos los blogs
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Publicidad

DE VISITA

Mi primo Alejandro me escribió una carta contándome que había decidido casarse con una hermosa morena de ojos enormes, color verde oliva, cabello enrulado, curvas sabrosas, se llamaba  Iliana, tiene 21 años, es según sus palabras hermosísima. Y que esperaba que lo visitara para salirle de testigo en el casamiento. Alejandro mi primo  bastante menor que yo era concertista de chello y había conocido a Ileana dando un concierto en una localidad perdida de la pampa húmeda. Sus padres, mis tíos que siempre habían imaginado una gira de él por las europas ( así se expresan ellos), estaban furiosos que se casara con una ilustre morena desconocida de la inmensidad de la pampa y que haya vendido todos sus ahorros para comprarse una granja allí en  Crotto, localidad perdida en una ruta provincial a 40 km de Azul, casarse, abandonar todo para criar conejos allí y criar un niño de un año y meses de esa morena.

Preparé mis cosas, cargué a la Fordnauta y enfilé una vez más hacia el  sudoeste, mientras lo hacía pensaba en una chica morena que hacía un año había conocido por un paraje cercano a El Dorado, Misiones, se llamaba Marisa, y tenía el mismo color de ojos que contaba mi primo y parecía ser de las mismas dimensiones.

 

Apenas  vi  a  Marisa un frío día de Julio,  en un tugurio próximo a El Dorado, me inquietó  porque su belleza era impresionante, había hombres toscos, acostumbrados a bellezas menos exóticas, ella igualmente era pretendida por todos, por su juventud y sensualidad.

Esperé y pagué bastante para estar a solas con ella cuando cerraban el lugar. Marisa, de origen paulista había llegado a nuestro  país hacia 6 años y tenia una curiosa forma de expresarse. Apenas estuve solas, se sorprendió cuando la serené y le dije que solo quería conocerla, admirar sus proporciones. 

Marisa tenia su cabello ondulado, le caía sobre sus espaldas en forma pesada y prolija y recién en ese momento tome conciencia plena de la hermosura de aquella mujer, de la perfección de sus rasgos y del exquisito color de su piel. Ella se desnudó, imposible que semejante belleza  pasara desapercibida, no lo pude evitar. 

Me excité, y comencé a besarla, a adorarla con mi lengua suavemente recorriendo toda su piel.

No pude evitar aquel acto de lujuria cuando vi emerger sus pechos de diosa. Turgentes, sedosos a la vista, color café como su piel, brillantes, coronados por unos pezones erectos y muy tentadores. Y ella al hablar y gemir era miel dulce, tierna, tímida, mimosa, toda una muñeca, una niña mujer fatal.

Mi boca descendió a sus pechos y permaneció allí una eternidad.

Los pezones de Marisa  comencé a endurecerse ante mi insistencia Yo no paré de lamerlos, morderlos, succionarlos, estirarlos y volver a empezar ante cada ruego de ella.

 

-          Mas, por favor. , Un poco más.

-          Que más queres, preciosa mía ¿eres mi niña?¿ eres mi niña café ?

-          Mas, quiero que los lamas un poco mas, me encanta tu lengua suave..

 

Las manos de Marisa  enterraron mi cabeza entre sus pechos y solo la abandonaban cuando se aseguraba de que mi boca no se iría de allí, solo la abandonaba para acariciar mi espalda y comenzar a retribuirme, en algo, todo el placer que le estaba regalando. Mientras mis dientes mordisqueaban sus pezones ella me comenzó a desnudar.

Mi excitación, mi erección me estaban perturbando mas de la cuenta, era inevitable que mis manos intentaran acercarse a mi entrepierna, aunque más no fuera para calmar con leves toques tanta ansiedad acumulada.

Marisa abrió bien  los ojos y al ver mi pija parada dejo escapar una mirada de lujuria  fue acercando  su boca a ella y con una maestría que me dejó paralizado me la empezó a mamar mientras al mismo tiempo me ponía el preservativo.

El cuerpo de Marisa  se vio recorrido ampliamente por mi boca, ante cada lamida le sobrevenía un espasmo de gozo su espalda que se arqueaba cada vez mas buscando mi boca que la estaba haciendo estallar de placer

-          Estas tan rica, preciosa ¡! Tan mojada, tan caliente ¡!eres tan,  tan sabrosa y caliente, exótica y tierna

-          Por favor, por favor, seguí, seguí.. quiero que me chupes mas, chupame la concha también, por todos lados, no la dejes ¡!!

Uno de mis dedos acaricio los labios exteriores de esa concha hermosa y después de llenarlos de flujo, lo coloqué en su boca, haciéndole saborear sus aromas de gatita humedecida. Y yo también probé  la miel que manaba de la entrepierna de  aquella niña mujer. Y mi lengua empezó a posarse en sus labios vaginales, levemente, suavemente.

-¿Te gusta? ¿Te gusta que te chupe así?

-Me enloquece, me enloquece ¡!! Chupame la concha, por favor, chupamela, pocos me la chupan¡!!

Perdí la noción del tiempo, perdí la noción del lugar, registrando tantas sensaciones y los gemidos más dulces que había escuchado en mi vida..

Mi lengua no cesaba de moverse, las caderas de Marisa  se pegaban a mi boca que la estaba matando, sus  tetas se movían al ritmo de mi lengua y el brillo del flujo de Marisa  envolvía mis labios, mientras que el aroma a sexo flotaba en el aire de aquella habitación.

 

-          Estoy tan caliente, tan caliente ¡! Dame más ¡!!!!!

-          Te estoy cogiendo con la boca, sentidme ¡!

-          Quiero mas, quiero tu pija, por favor, cojéeme¡!

 

Así fue como desapareció mi verga en la concha de aquella niña, así fue como entró  y salió  de su concha sabrosa  una y mil veces elevándome y llevándola  a la cumbre del placer.

 

Después de varios pequeños y generosos orgasmos alcanzados por Marisa  debido a mis embestidas, ella se  incorporó  y me dio un  extenso, profundo beso de lengua invasivo, para tomarme mi poronga por sus manos, masturbarla y ponerse en cuatro, diciendo eres tan especial esto es un obsequio, acabé ahí, Ahí era su agüerito marrón, que estaba dilatado, No me dijo nada, solo miraba de costado la escena mientras yo miraba de frente el panorama de su calo y de su concha abierta frente a mis ojos.

 

Me acomode atrás de ella y comencé a lamerle las dos entradas al mismo tiempo, desparramando por ambos agujeros la cantidad increíble de flujo que salía ya sin control desde su interior. Podía sentir como se contraía el agujero de su culo ante el pasaje de mi lengua y adivine que no faltaba poco para el momento de poder clavársela por atrás.

 

Me acomode por encima de sus espaldas, flexione mis piernas, la tome por las caderas y sin darle tiempo ni siquiera a respirar hondo, fui presionando con la cabeza de mi pija en el agujero de su culo hasta que sentí que cedía lentamente.

 

Cuando ya había entrado la punta, sin demorar mas y sujetándola fuertemente desde atrás, le clave todo mi sexo dentro de ella.

 

El grito de dolor que profirió solo hizo que me calentara mas, su culo era muy estrecho casi virgen y mucho más apretado que su concha, estaba a pedir de boca, me sentía en la gloria.

 

Marisa estaba rendida, la cara enterrada en la almohada, las manos aferrando las sabanas, sus maravillosas tetas aplastadas contra el colchón y su culo mas parado que nunca, la apertura que me daba para seguir clavándosela era ideal Después de dos o tres arremetidas en su interior, me di cuenta de que el dolor había cedido y pude notar que los movimientos de sus caderas comenzaron a ser hacia adelante y hacia atrás. La tensión de sus manos aferrando las sabanas había cedido y nuevamente había comenzado a gemir en forma muy suave.

Y seguí, seguí metiéndosela  en su culo Me gustaba sentir que la perforaba, me gustaba subirme a su espalda, acomodar mi pija adentro de su culo y agarrarle desde atrás las tetas que bailoteaban con el movimiento de sus caderas.

 

Al final, ella que no paraba de gozar, le había despertado el instinto más animal que todos los seres humanos tenemos dentro y estaba gozando como la más experimentada de las putas, estaba gimiendo de placer ante cada entrada de mi verga en su culo.

 

Marisa extendía sus manos hacia su clítoris y se acariciaba mientras yo seguía empalándola por atrás, se metía sus dedos en la concha y no dejaba de gritar, estaba descontrolada y eso hacia que yo aumentara mi calentura, que quisiera seguir cogiendo con esa hembra todo el día.

 

Creo que los dos perdimos la noción del tiempo y no recuerdo cuantas veces acabé entre sus manos y bañó mi sexo con sus flujos, lo cierto es que llego un momento en que nuestros cuerpos estaban exhaustos.

Después la invité a cenar, ella me sonrió y agradeció pero me dijo que en eso lares, no había nada, a las 5 de la, mañana para cenar, entonces, la sorprendí al reiterar mi invitación. La llevé a la Fordnauta , hice unos km hasta encontrar un paraje entre algún monte , paré la marcha y encendí la cocina puse a preparar un rissoto con hongos, mientras extendí la mesa, puse música suave encendí velas y le di aprobar un excelente merlot cuyano.

Sorprendida, se relajó cambió su rostro, se sintió bien y empezó a contarme su vida

A los 15 años un tipo la había comprado a sus padres adoptivos en una fabela de Santos y la trajeron a misiones primero para trabajar de sirvienta en una casa de familia, después no supo por que a los 18 años, la pusieron a trabajar de prostituta. Comió bastante,,por momentos lloró , por otros se mostró confundida, la mimé, besé, traté de serenarla, de que imaginase alguna manera de salir de aquello.

Como pude empecé a besarla nuevamente y mimarla,  dejé que duerma acurrucada en mi tórax, despertó nerviosa, reocupada por si el dueño del tugurio la retaría, o pegaría. Entonces la tranquilicé le dije que conmigo al lado no debería preocuparse, le serví un café y empecé a rodar la fordnauta despacio, como para que nadie sea de cuenta.

Cuando vio que nos alejábamos del lugar tuvo miedo, nos seguirán, te matarán y me pegarán. Correré el riesgo, si nos agarran diles que te rapté

Así inicié una larga travesía tratando de dejar atrás a los aprovechadores d e siempre, viajamos por caminos de tierra, en zigzag, pasamos de una provincia a otra de este a oeste, descendimos por la provincia de Santiago del estero, allí la puse a ella en un ómnibus con la dirección de una amiga mía en La Pampa , yo solo viaje a Buenos Aires , ellos me interceptaron en San Andrés de Giles, fue difícil, me pegaron , querían saber de ella pero solo les dije que la perdí en Santiago , me dejaron tumbado golpeado, fue su error.

Como pude fui a un hospital, llamé a un juez amigo por teléfono y él allanó todos los caminos.

Cuando pude fui a visitar a Marisa  a la casa de mi amiga, le llevaba su nuevo pasaporte y la posibilidad de volver a su país  y lo nuestro fue nuevamente muy apasionado , sin poder controlarnos ,  cuando estuvimos a solas nos entregamos a nuestros apetitos . Yo  le saqué la ropa como pude ,  le quite su corpiño  y libere sus tetas. Dios mío ¡!! Que panorama maravilloso era verlas libres de cualquier atadura ¡!! Sus pezones eran enormes y estaban duros , parecía que  sus tetas se vieran más duras  de que lo que yo  recordaba  .

Baje con mis manos hasta su tanguita y también la quité de un solo manotazo. Casi me quedo sin aliento al ver su concha. Sobresalía entre sus piernas, era descomunal y estaba perfecta y prolijamente depilada. En una fracción de segundo me pregunte cuantas bocas se la habrían comido antes pero decidí que como yo, ninguna.

 

Ella en su desesperación, retorcía sus piernas , ella dejó caer mi boxer y liberó mi erección. Y empezó a chuparmela intensamente

-          Ella luego empezó a  moverse de forma desorbitada. Yo tanteé  con mis manos su sexo húmedo. Increíble ver su sexo abierto, su concha en primer plano, su definitiva entrega

 

Primero fue el índice, después el índice y el mayor, de a poco el anular y entraban con una facilidad asombrosa. La cantidad de flujo que ya manaba de ella hacia que fuera mucho más sencillo cogermela con los dedos y parecía agradarle muchísimo.

Ella no decía nada, solo movía sus caderas al compás de mis embates manuales.

-Me vas a matar !! me vas a matar de gozo ! gemía ella  , completamente excitada.-

 Mis dedos  llenaban  sus espacios, y empecé a meter mi pija -Que concha hermosa tenes, preciosa ,me gusta que tu concha me la trague, asiiiiiiiiiiiiii, asiiiiiiiiiiiiiiiiiiii- y seguí empujando Marisa sintió como su yo comenzaba una seria de empellones que la llevaría a su primer orgasmo.-

-Primero la cuevita de mi niña -  le decía al tiempo que le metía el pene entero desde atrás en plena concha húmeda y burbujeante de flujo- A ver, movete, mi amor !!! Y la cabeza de Marisa chocaba una y otra vez contra mis muslos ante cada uno d e mis empujones , -Abrite chiquita, abrite para mí !! déjame metertelo !! y empujé un poco mas.-

-Completo, lo quiero completo !!!!! por favor, no me hagas desear mas, en el culo amigo, dale  !!!!

Allá fue, entero, abriéndome camino a la fuerza, sintiendo que todo su interior se desgarraba de dolor y placer, entro mi pene en  toda su dimensión y comencé  a moverse, entrando y saliendo, entrando y saliendo. al mismo tiempo que Marisa me metía sus dedos por adelante y se acariciaba el clítoris una y otra vez. Hasta que juntos caímos en un irrepetible orgasmo Así sin salir de la cama , haciendo el amor como lo hicimos una y otra vez estuvimos unidos durante cinco días, ella no quería que yo me vaya . yo la doblaba en edad, ella tenía la posibilidad de reiniciar su vida, no quería ser un obstáculo para ella , a veces yo dudaba, su miel dulce, su pasión , me hacían retroceder y quedarme con ella, ella quería dejar de ser mi niña y ser mi mujer. Pero sabiendo que debía sacrificarme para que ella, tuviese una nueva oportunidad de rehacer su vida, con mi corazón partido y ella llorando le dije que lo mejor era despedirnos, que yo solo debía ser una buena brisa en su vida, que la ayudó a volver a navegar. Nos habíamos despedido los dos muy tristes en la terminal de micros . Y me dio su  extenso, profundo beso de lengua invasivo, aquel que parecía hacerme flotar .

Y yo con mi eterna Fordnauta marchaba , como marchaba aquel día , como siempre lenta y continuamente.

 

 

Apenas llegué al pueblo ubiqué su casa,  era el anochecer, vivían  en una casona antigua  espaciosa, en las afueras de la ciudad, con piscina y cancha de tenis, teníamos todas las comodidades y un pasar económico realmente  holgado.

después de casi 4 horas de viaje llegue a la casa y ya de entrada note que algo raro sucedía.

No veía movimiento en el jardín, las luces de entrada de la casa no estaban encendidas, no se veía la luz del garaje ni la de las dependencias de servicio en funcionamiento y tampoco movimiento alguno en la cocina.

El único haz de luz que se vislumbraba desde afuera era el del cuarto de Iliana , cosa que me intranquilizo aun más porque no podía creer que en la casa se hubiera quedado ella sola, sabiendo que no era su costumbre y menos ahora, que las cosas estaban tan raras.

Después de dejar a la Fordnauta en la cochera, abr la puerta de servicio y camine sigilosamente por la cocina hacia el comedor.

 

Cuando comencé a subir las escaleras hacia las habitaciones principales, el corazón comenzó a latirme a un ritmo desenfrenado porque escuchaba dos voces muy suaves saliendo del cuarto de Iliana . Decidí permanecer quieto al lado de la habitación de mi primo, para tratar de escuchar algo mas, algo que me ayudara a comprender lo que estaba pasando.

 

¡!!! Mi primo le estaba haciendo el amor a una mujer ¡!!  Me daba la sensación de que era imprudente interrumpir lo que vendría ( como hubiera hecho cualquier amigo  que se preciara de tal ), el morbo hizo que solo avanzara un poco mas y me colocara casi frente a la puerta del cuarto de ellos , amparado en la oscuridad de la casa y del pasillo de la planta alta. Creo que no voy a tener palabras para poder describir con exactitud lo que vieron mis ojos. Iliana o quien fuese  y Alejandro   estaban sentados frente a frente en la cama, mirándose profundamente a los ojos, mientras las manos de él recorrían lentamente el rostro de ella y bajaban por su cuello, con una calma impresionante. Iliana  había echado su cabeza hacia atrás y se dejaba acariciar, reflejándose en su rostro el placer que aquellas manos le provocaban. Y allí me di cuenta era ella, la mismisa Marisa , o quizás tuviese una hermana melliza o alguien la hubiese clonado.

Cada caricia que Alejandro  le prodigaba, la acompañaba de un beso en el mismo lugar por donde habían pasado sus manos y Iliana , ante esto, suspiraba hondamente y se estremecía de una forma subyugante.

así, entre caricias, abrazos y gemidos de placer, amabas caímos  nuevamente sobre la cama, pero esta vez la espléndida desnudez de Alejandro  enterraba entre las sabanas a Marisa, Iliana su novia, su futura mujer , mi niña, mi diosa de miel ...

 

Herido , bajé y esperé en el jardín observando las estrellas, al cabo de horas bajó mi primo, se abrazó a mi,  emocionado me llevó a la cocina , abrió un buen tinto y empezó a contarme su último año, sobre sus cosas y su futura mujer, ella bajó a la hora despacio me miró y me dijo todo con la mirada . Alejandro nos presentó , nosotros actuamos , ella hizo la comida, en seguida preparó un risoto con funghi que dijo que un amigo de la infancia le había enseñado y ella en su honor siempre que podía agasajaba a las personas queridas .

El día siguiente fue terrible, enseguida temprano mi primo me llevó a conocer la granja, el criadero de conejos, la huerta después fui con él al pueblo.

Era pequeño, muy laborioso , allí se enteró que lo invitaban a su despedida de soltero , así que al anochecer el partió y yo me quedé a solas con Marisa, o Iliana,.

Apenas me sirvió una copa empezó a hablar:

 

 

-Gracias por estar y no decir nada  , debo contarte algo , ante todo a Ale , lo adoro, lo amo contoda mi alma, es tan especial, jamás amé así, tenías razón tú.

Quiero decirte que , asi como una vez te dije que lo tuyo era especial, que jamás con otros me había sentido así, u con la mayoría sufría y fingía y con algunos lo mejor era que no me daban rechazos y con vos era algo que me nacía de dentro, humedecerme y sentir que irremediablemente necesitaba tu contacto, con Alejandro todo es diferente , otra dimensión , mucha mas pura, serena y espiritual, me da paz, tu me dabas deseo ,vértigo.

 

Por supuesto que le conté mi vida anterior , y la aceptó , como aceptó  mi hijo como suyo.

Yo llegué a Brasil, allí cuando rehice mi documento , me rebauticé como Iliana .Al llegar a santos, todo estaba tan mal como antes, me dio miedo . A los dos meses me enteré que estaba embarazada , y decidí regresar a Argentina a buscarte, en un robo había perdido todos tus teléfonos y email , solo me quedaba regresar a Córdoba donde tu amiga te ubicara ,

-¿ me buscabas por ?

-Si Nahuelito , por razones obvias puede ser tu hijo.

Yo me quedé paralizado, aturdido, bueno debía decírtelo, él no lo sabrá jamás y espero que vos jamás se lo digas, por eso jamás  le  haré un examen para ver si es tuyo o no, creo que o mejor incluso para Nahuelito que piense que Alejandro sea su padre.

-¿ Cuento con tu aprobación ?

Jamás la había escuchado tan segura, tan mujer, era una madre, ya había dejado de ser niña,.

Simplemente me acerqué a ella y nuevamente me dio su beso extenso, profundo beso de lengua invasivo, aquel que parecía hacerme flotar .Y me dijo a los oìdos, sólo por hoy será nuestra despedida sexual definitiva.

 

Sus besos intentaban ser sobre mi piel, como leves alas de mariposa,  besos suaves, tiernos, tendían a recorrer mi piel y encendíanhogueras d elocura y deseo a su paso ...

 

Me besaba suavemente, sin decir una sola palabra. Sus labios apenas rozaban los míos pero me encendían, me enardecían. La ternura de su boca me abrió aquel mundo de sensaciones único, sentía que caía en un abismo y volvía a subir. Su lengua me penetró suavemente una y otra vez, buscaba la mía con calma, con delicadeza pero con muchísima profundidad.

 

No sé si su forma de proceder tenía que ver con su origen o con su innata femeneidad, lo cierto es que sus manos no dejaban de acaricarla

La llevé a la cama y le coloqué dos almohadones por debajo y cuando había quedado cómoda empecé a  darle  Su abdomen pasó a ser el templo de mi mayor  pasión , bellísimo, suave parecía encantado como toda ella. Lo acaricié una y otra vez, dejé resbalar mis manos por él y descender hacia mis muslos. Subía y bajaba por ellos Por fin ella  abrió delicadamentesus piernas dejandoe m entrar en su templo humedecido, al mismo tiempo  sus manos hábiles parecían conocer de memoria mi cuerpo  porque se dirigían exactamente a los rincones en donde solía estallar de placer.

 

Sus gemidos comenzaron a escucharse cada vez más fuerte, mis suspiros solo le daban la certeza de los lugares en donde debía detenerse más y continuar con las caricias.

 

Llené sus pechos de besos, lamí cada centímetro de su  piel y me dediqué plenamente a sus pezones..

 

Sus pechos ardían y su sexo se inundaba  vida, todo su cuerpo parecía drenar  ,  la urgencia de la posesión nos estaba llamando

Mientras nos enredábamos en otro beso de los que nos volvían locos, la abracé con una fuerza inusitada, necesitaba hacerle sentir el rigor de mi virilidad, apisonándola como una fiera salvaje.

 

Que rico poseerla primitivamente ,  que placer extremo sentir mi cuerpo ingresar maravillosamente en ella ,llenándola..

Me moví dentro de ella, entré y salí de su interior, produciéndole  oleadas de placer cada vez que ingresaba  ella a subía y bajaba sus caderas pegadas a las mías  con mas y más fuerza.

La tome de sus caderas y de esa forma los dos bailábamos al mismo compás, los

Ella cabalgó sobre mí, su pelvis frotaba mi vientre y era una suave caricia mas que se unía al concierto de placer que vivíamos.

 

Mientras subíamos y bajábamos enredados, mis manos tomaban sus pechos y los masajeaban, los movían, seguía estimulándolos y la combinación de tantas sensaciones era letal para ambos, a veces creía que no podríamos  aguantar tanto pero  yo seguía y ella seguía, seguíamos locamente...

 

En ese momento ella explotó en  vibraciones intensas increíbles, que la invadieron como un huracán,  que la hacían caer sobre su pecho para volver a empezar –

La dejé descansar y aquietar las vibraciones pero yo quería ir más allá y sabia que ella estaba dispuesta .

Empecé a besarla nuevamente  a buscar que ella se humedeciera y ha penetrarla hasta el .Estábamos cansadísimos pero no queríamos detenernos nos faltaba el final para nuestra despedida  .Y así ofreciéndome nuevamente ella su trasero , entré nuevamente en ella por su puerta trasera despacio, progresivamente hasta llenarla toda con mi esencia hasta que ambo quedamos extenuados .

Fui su testigo de casamiento, cuando me despedí supe que a veces es necesario perder para felicidad de otros.

http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/1335

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post