Llevo ya 15 años casada con mi marido y la verdad es que una acaba cansándose de la misma rutina, siempre con el mismo hombre...
Un lunes vino un muchacho nuevo a trabajar a la oficina. Es guapo, joven, musculoso... me pone a mil… jajaja. Creo que no tiene novia, y la verdad, tampoco me importa.
Esta mañana, después de varios días coqueteando con él, nos hemos encontrado en la playa de estacionamiento subterránea al terminar la jornada de trabajo.
Yo me disponía a arrancar mi auto mientras el metía unas cosas en el baúl pero por casualidades de la vida el motor no me arrancaba ni a la de tres. Lo intentaba, lo intentaba..... pero aquello no funcionaba . Al final tuvo que venir Daniel (asi se llama) a ver si se podía hacer algo .
Estuvimos un buen rato tratando de hacer arrancar el coche pero nuestro esfuerzo no sirvió de nada. Al final, agotados, decidimos sentarnos en el asiento de atrás para descansar un momento.
-Yo: Bufff, estoy rota.
-Daniel: Yo también. Entre el trabajo y esto... en cuanto llegue a casa caigo directo sobre la cama.
-Yo: Jajaja, yo también. Tengo la espalda hecha polvo.
-Daniel: En serio? te duele mucho?
-Yo: No, solo un poco...
-Daniel: Tumbate que te voy a hacer un masaje rapidito.
-Yo: Jajaja, ahora?
-Daniel: Si, claro. Tampoco tenemos tanta prisa no?
-Yo: Bueno, mi marido me está esperando en casa...
-Daniel: Bah, no te preocupes. Por un dia que llegues mas tarde no pasa nada.
-Yo: dale...
Pues le hice caso a Daniel y me tumbé boca abajo sobre el asiento. El se sentó a la vera de mis pies.
Me bajó los breteles del vestido que llevaba y comenzó a hacerme un masaje de escándalo, hacia años que no me masajeaban tan bien. Me relajé tanto que casi cai dormida alli mismo.
En un momento Daniel dejó de masajearme la espalda y puso sus manos sobre mis piernas. Yo me quedé paralizada, no le dije nada.
Comenzó, entonces, a masajearme las piernas pero esta vez lo hacia con mas suavidad. Subía sus manos por mis muslos, parándose en ese momento y apretando con sus dedos, volvía a bajar sus manos por mis piernas otra vez con suavidad.... Puso otra vez sus manos sobre mis muslos, pero esta vez no volvió a bajar sino que fue directo a mi culo. Mmmmm, me comencé a poner super caliente.
Me bajó la tanguita y se chupó un dedo para posteriormente jugar con mi agujerito. Cuando ya lo tenía algo dilatado se bajó el cierre y sacó todo su miembro (por cierto, vaya miembro uhmm...). Se tumbó sobre mi, yo seguía boca abajo, y acercó su pija a mi agujerito para penetrarlo con cuidado.
Buff, no os podeís imaginar lo excitada que estaba nada mas empezar a notar la punta de su pija dentro de mi.
Asi fue cuando empezó nuestra hora y media de sexo duro dentro del auto .Después de penetrarme salvajemente por el culo procedió a cojerme cual misionero. Yo también cabalgué un rato encima de el y disfruté de el sabor de aquella joven y enorme pija.
Acabamos sudando a chorros jajaja. La verdad es que lo gozamos de lo lindo y espero volver a repetir, ya se me estoy calentando al escribir esto e imaginar lo que vendrá....
Bueno aquí al menos puedo compartir con ustedes aquel encuentro tan placentero y mi novel infidelidad.
Saludos
Bety
novatainfiel@yahoo.com