El escribir sobre éste viaje, créanme, me produce cosquillas en el vientre al recordar y volver a vivir todo aquello. Gracias por leer mi anterior relato y pedirme que continúe escribiendo mis aventuras y las comparta con ustedes . Como les comenté mi esposo trabaja en una plataforma marítima y yo paso mucho tiempo sola y atravieso períodos con necesidades carnales insatisfechas. Los que leyeron mi anterior exposición saben que traté de mantenerme fiel pero en un encuentro sorpresivo con mi amiga Karina y su novio sucumbí a las necesidades y fue fantástico. Después de aquella experiencia con mi amiga y su novio me sentía una mujer realizada, segura que podía tener orgasmos múltiples y que disfrutaba el sexo como cualquiera…y con cualquiera que no fuera mi marido , esa actitud quizás haría algunos me titularan puta… Viajaba miles de Km con la esperanza de poder ver a mi esposo , pues existía la posibilidad que por una actualización el debiera salir de la plataforma y estar en una base terrestre. Cuando llegué yo a aquel país extraño de África ecuatorial , lo de mi esposo de había retrasado y complicado por una fuga de fluido en la plataforma que tenía a todo el mundo de su corporación en vilo . Me instalé en el mejor hotel de aquel puerto y luego de dormir como una bebé,me sentía mejor que nunca: Como una joven y vital mujer . Y me sentía como una auténtica mujer… como nunca antes había podido sentirme y como toda mujer empecé mirar ropa en loa alrededores del hotel, a ver si encontraba algo que me guste. Al salir me choque sin querer con un muchacho alto, atlético , de sonrisa fácil, negro casi ébano ,de 1.87 …wwaaah!! , me dije para mi misma. Embelesada en mis pensamientos estaba, cuando fui interrumpida por la voz grave y sensual del muchacho, primero en su lengua y luego en un inglés tan primitivo como el mío. Confieso que yo me sentía excitada por su presencia pero tan bien tenía miedo, estaba en una ciudad desconocida y el se podía abusar de mi . Entendí que se llamaba Yago y que se me ofrecía como guía turista , mientras hablaba yo iba caminando hacia el hotel que estaba cerca. Al llegar a la puerta uno de los encargados de seguridad salió a nuestro cruce pensando que el muchacho me estaba acosando, yo lo serené , tomé seguridad en mi misma y le dije para que el muchacho escuchase :-se me ofrece como guía turística y pienso que es mejor hablarlo aquí en el lobby del hotel . El de seguridad lo miró a Yaco , le pidió algo, vi como el muchacho le mostró una especie de carnet, luego supe que era la licencia para ser guía turística. En él lobby del hotel dialogamos , tratándonos de entender ,el parecía muy entusiasmado en contarme cosas de la ciudad y se reía muy intensamente lo que me hacía reír mucho a mi también. La verdad es que no podía dejar de mirarlo con unas ganas enormes, estaba realmente bien .Tenía unos brazos enormes , musculosos y su cuerpo estaba trabajado de una forma increíble, se veían sus músculos tensos por sobre las mangas de la camisa y sus piernas eran como columnas de mármol bajo sus jeans. Ahora entendía todo lo que decían sobre la belleza de estos negros esbeltos, altos. Yen mi mientras dialogaba con él iba creciendo la curiosidad de cómo sería tener sexo con él. Pero la hora marchaba y debí retirarme a mi habitación para vestirme y almorzar, nuestra despedida fue confusa ,entre promesas de volver e encontrarnos. Almorcé a solas y me retiré a la habitación , de pronto sonó el timbre del teléfono Presurosa respondí pensando que era mi esposo , solo escuche su voz grave en aquel primitivo inglés… Hablo con la más preciosa de las turistas … dijo Jajajaja, Yago eres tú ?… -¿Eres mi… mi…mi… divina amiga ?¿continuas sola ? -Si, -Te llamo porque sé que estás solita y no puedo dejar de pensar en ti .Leí las noticias sobre la profundización de los problemas en la plataforma e interpreto entonces que tu esposo está muy ocupado.¿ además debes estar triste y aburrida ? -Sí , respondí…. -Puedo verte en tu habitación y ayudarte a no estar sola… cuenta conmigo bonita - Cierto mulato divino… pero… tengo miedo le dije .¿Por qué bonita? ¿Te pasa algo? ¿Puedo hacer algo por tí? -¿ Es que dejarte entrar me causa inquietud? …. -Dale, me portaré bien… En verdad yo pensaba que la que no iba aportarse bien eres yo. -¿ En verdad quieres subir? -Si… quiero… no…necesito verte. -Dejadme entrar por el balcón que da a la playa. Deja abierta la puerta corrediza . No me dio tiempo a responder más. Me cepillé los dientes, me duché rápidamente y me cubrí con uno de las salidas de baño que el hotel coloca en las habitaciones para la comodidad de los huéspedes. Abrí la puerta principal de la habitación, coloqué el rótulo “please do not disturb”, y puse el seguro. Inmediatamente fui a la puerta corrediza que da a la playa y al balcón, dejándola entreabierta. Pasarían unos pocos minutos cuando ví a Yago a través de la cortina casi transparente que tenía la habitación. Se había cambiado lucía pantalón blanco, zapatos blancos, camisa estampada color salmón . Corrió la puerta y entró, cerrándola tras de sí. Yo había cuidado que la salida de baño no me cubriera mucho mis senos. Tenía los hombros al descubierto y mostrando las piernas que, al estar cruzadas, solo ellas se podían ver. Estaba sentada en una silla. Se dirigió a mí sin preámbulos y me tomó de una mano obligando a ponerme de pié. Inmediatamente desató la salida de baño por la cintura, la “corrió” hacia la espalda y cayó. Mi desnudez se manifestó al instante, empezando aquel macho a tocar y chupar mis tetas. Destrabé el cinturón de su pantalón y bajé el cierre… su verga ya estaba crecida… se la acaricié sobre su ropa interior. Terminó él de quitarse el pantalón y quitó de una vez su ropa interior. Yo, quité su camisa… Busqué sus labios ( me encantó besarlo, lo hacía tan bien ) succionó mi boca y puso sus manos en mis nalgas apretándome contra su cuerpo. Su verga parecía que me perforaría el vientre. Gemidos, besos, respiración eufórica delataban el estado en el que ambos estábamos. Me recosté en la cama. Él puso dos o tres almohadas bajo mis nalgas, quedando entonces mi concha más elevada. Fue hacia allí, y pasó su mano por toda la rayita. Espasmos inmediatos y gemidos de placer. Empezó a besar los contornos de mi depilada concha sin dejar de acariciarla con su mano que, el momento, lo penetró con sus dedos… otra vez aquel increíble masaje interno a mi punto G… los orgasmos fuertes y constantes mojaban su mano, la sacaba solo para beberse todos los fluidos que en ella habían, y volvía. Sentía casi ganas de orinar, cosquilleo infinito, espasmos corporales muy intensos y gritos, que ya no gemidos, me producía aquel mulato que me hacía tan feliz. Cansado de aquellas caricias, puso su boca en mi cuevita y la succionó para no perderse nada de mis fluidos… sentí que mis órganos internos se saldrían… tal fue la fuerza con que lo hizo. Metió su cuerpo entre mis piernas y me penetró… fuerte y salvajemente. Aquella verga casi me parte en dos. Con aquellas almohadas bajo mi culo, no sé la profundidad a que llegó… sus arremetidas eran bestiales, mis gritos, seguro podían escucharse desde lejos, sus gemidos parecidos a los de un búfalo, invadían el ambiente. Más y más orgasmos de mi parte y aquel energúmeno seguía. Cuando podía hablar, me decía cosas que ya antes me había dicho: Rrricaa, ya sabés todooo, sos mi putita rica, y si… sos mi puttita… verdad? … Verdad? VERDAD? Si le respondía… soy todo lo que querrás pero dámelo toodoo, mulato desgraciado, rrricoo, y así, entre frases sueltas, violentas embestidas, gemidos, gritos y orgasmos severos, llegamos al final. Sudados y cansados como estábamos, pero disfrutando del momento, nos quedamos recostados en la cama tratando que nuestras respiraciones volvieran a su estado normal. ¿Cojida yo? NOOOO… ¡SUPERCOGIDA!. En apenas una cojida , estaba mejor cogida que en años anteriores. Mi esposo en su oportunidad, me quitó la virginidad. Karina y su novo me ingresaron en la infidelidad y ahora Yago me iniciaba en el camino del sexo auténtico, delicioso… me hizo hembra, me hizo desear. Quiero vivir plenamente con sexo pleno. Como dije antes, si eso es ser puta… pues digan que soy puta. Vio su reloj y me dijo que se ducharía porque tenía que presentarse a una excursión , con mi boca, labios y lengua procedí a limpiar su verga. No quería desperdiciar aquellos adictivos néctares cuyo sabor no conocía antes de aquel viaje. Hecho ésto, fuimos a la ducha, nos lavamos, enjabonamos, se secó, vistió y se marchó, no sin antes invitarlo a que regresara a las seis de la tarde, hora que tenía libre. Aceptó, me besó y se marchó por la puerta corrediza de la playa. Salí de la habitación. Las personas que hacían la limpieza en las habitaciones vecinas, me veían y sonreían a la vez que saludaban… habrán oído lo sucedido en la habitación… seguro. Fui al front desk a encargar una botella de vino y quesos surtidos para que fueran llevados a la habitación. Pidiendo que éste cargo no apareciera en el estado de cuenta de la habitación. Para el efecto, opté por pagar en efectivo. Fui a un almacén cercano al front desk para curiosear… había tatuajes temporales. Nunca había usado uno. Compré uno en forma de flecha de color rojo. Desayuné y fui a la playa. Yago no estaría en aquel sector, así pues, me deleité haciendo aeróbicos en la playa. Mi tanga aquel día, era pequeña de color negro. Regresé a la habitación para esperar el vino y los quesos. Me daba tiempo también para colocar mi tatuaje… si ahí cerca… muy cerca de mi cuevita. La flecha la señalaba… esperaba agradar a mi mulato precioso. Recibo el vino y los quesos, el chico que lo llevaba se ofrece a destapar la botella, cosa que le agradecí. Me quedé con la tanga negra, que al igual que la verde, era atada por el cuelloy la espalda el top, y la tanga atada por los lados. Yago llegó de nuevo por el lado de la playa, entró y lo recibí con un beso largo y profundo a la vez que él me apretaba contra su cuerpo. Vio el vino y los quesos y le invité a que fuéramos al jacussi a beberla y comerlos. Así lo hicimos y ya dentro del jacussi, yo me desnudé… él también después de mí. Las copas, el vino y los quesos los colocamos alrededor del jacussi. Le serví en su copa y le puse en su boca, un queso. En plan de “jueguito”, empezamos a ponernos quesos en determinadas partes de nuestros cuerpos, para que él o yo según fuera el caso, los tomáramos con la boca. Optamos entonces por salir del jacussi por que no era muy apto para seguir con el jueguito. Trasladamos todo hacia dentro de la habitación. Coloqué las toallas sobre la cama para no mojarla, me recosté en ella y puse un queso en mi rajita… eso quería hacía rato. Rió aquel mulato hermoso y se lanzó tras aquel queso… lo comió y me comió el coño. Él, de su copa, dejó caer un poco de vino en su vientre… lo tomé y le comí su verga. El jueguito no daba para más… ambos estábamos listos para la acción. Su lengua desapareció entre mi cuevita produciendo nuevamente las contracciones características del pre orgasmo, sus manos en mis tetas, jugaban y apretaban los saltados pezones, provocando hasta dolor por lo fuerte que sus dedos lo hacían. Me liberé, y me fui hacia su verga para hacerla desaparecer en mi boca… la metí hasta mi garganta y con acometidas fuertes y frenéticas, la chupaba con gran placer, provocándoselo también a aquel espécimen. Gemidos, respiración y casi gritos nuevamente. Nos chupábamos ambos los pezones con fuerza… se sentía delicioso… nos comíamos nuestros órganos distintivos con frenesí y placer, pero ambos queríamos más… Colocó mis rodillas en el borde de la cama y echó mi cuerpo hacia adelante. Mis orificios estaban a su disposición… su verga estaba húmeda y a punto de estallar… la metió en mi concha… si, estaba nuevamente como perrita, pero… subió su pié a la cama cuando ya me tenía empalada y empezó a brindarme una acometidas tan profundas, que por momentos dolía… no dije nada… quería disfrutar aquello… Mi cuevita tal vez fue adaptándose… ya no dolía, solo placer producía… se soltó de aquella posición, me pidió que me diera vuelta y me recostara en la cama. Así lo hice… subió mi pierna derecha a su hombro izquierdo y me volvió a penetrar. Bestiales acometidas acompañaron aquella posición hasta que ya no pudimos más… entre exclamaciones de gusto y placer, terminamos aquel nuevo encuentro. Terminamos el vino y los quesos mientras charlamos y descansábamos. Limpié aquella deliciosa verga una vez más con mi boca y lengua, y fui al baño a limpiarme los ríos de semen que aquel fabricante me introducía por medio de su virilidad. Delicioso… sencillamente delicioso. Todavía quedaba el resto de ésa tarde y los días hasta que mi esposo pudiese venir . Las siguientes cogidas fueron tan buenas o mejores que les que he descrito. Fue un viaje fantástico… no lo cambiaría por nada. Ahora mismo, Sé de lo que puedo ser capaz de hacer en una cama con un buen amante… CON UN BUEN AMANTE. Con Joaquín mi esposo? Lo mismo de siempre… beso, tetas, toques en la cuevita, penetración, cuatro o cinco bombazos y… ya. ¿Qué puedo sentir con esa forma de coger? BY nadiasolestein@yahoo.com