Falta menos de una hora de camino y el reloj aún no marca las quince horas .Quedé en encontrarne con ella , a las 16 horas , en el microcentro ,porteño, el Café Tortoni, en avenida de Mayo . Parecía que llegaría con tiempo de sobra, pero el tránsito está insufrible, ese tránsito recursivo, plausible y lento de Buenos Aires, parecía empezar a acorralarme.
Senti el temor de quedar atascado en ese mar de autos díscolos, ruidosos y molestos.. Luego, cada kilómetro que estoy atascado me alejo del Tortoni (de Emanuelle), siento a mi corazón encogerse y a la angustia acercarse más a mí para devorarme.
No soy el único en detenerse : miro hacia atrás y veo a decenas de autos parados .
Enciendo la radio y escucho:.. Una de tantas manifestaciones callejeras ha cortado la calle, Se desarrolla una larga caravana de autos, desde hace dos horas en la autopista nueve de julio , parece agudizarse; los protestantes no dan señales de retirarse. … y ahora hacen un llamado al señor ministro de Bienestar Social que…
Soy una víctima más de los sucesos y las marchas de la gran ciudad en este verano loco del 2001 . Incluso las noticias narradas desde afuera, parecen simples, ordenadas y hasta normales: consecuencias, causas, tantos heridos, tantos muertos, tantos manifestantes ,simples números. Pero, ¿Quien puede describir lo que se esconde tras el más simple suceso?
Miro por la ventana las caras largas de todas las personas en los autos que están a mi alrededor. Sobre el asfalto, en los puentes, en las bocacalles … envueltos por años de progresoy retroceso , no es la alegría precisamente lo que abraza y acorrala …
Es la angustia, las marchas, las protestas, el descontento, los abusos, las noticias, la intolerancia … números, números, números…( siempre la matemática presente en mi cabeza) . Niños, viejos muriendo –una y otra vez- de hambre , de impotencia, de olvido , mientras miles de gordos calvos con corbata cierran importantescontratos, hasta tener tanto dinero como para vivir dos mil años; mientras los políticos, los banqueros, los empresarios, los corruptos,fabulan, operan , esconden, mienten de tal forma que llegan a creerse sus propias mentiras ( si hasta el ministro de economía me negó la claridad de un simple estadística matemática).
Pienso que para los políticos y los hombres del poder debe existir otra matemática, quizás yo no la conozca, cuantos rincones desconocidos para la lógica honesta y científica tienen los políticos, siento que el poder es una red de cuevas, difusas, tramposas, donde todo es difuso, relativo , en esta postmodernidad carenciada .
Lo que si no banco y me hace vomitar es su ética difusa , ELLO/AS se ven como salvadores de la humanidad, cuando no hacen más que enriquecerse de día y comer caviar y tomar champagne por la noche, mientras que los niños, adultos y viejos pobres apenas sobreviven. A final nadie es feliz, nadie es auténtico, nadie canta ni silba como el viento, nadie intenta vivir, y quien lo intenta ve sus sueños frustrados una y otra vez por las tranzasde este mundo moderno tardío , posdtmoderno del tercer mundo o que s e yo que titulo ponerle, m´a si Discepolín lo bautizo CAMBALACHE ¡!.Si la tarareo, es una de las pocas canciones que recuerdo de memoria:
Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...
¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...
¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...
¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...
No, no odio a los manifestantes: ellos son una causa, una consecuencia de todo: más numeros… ¿Quién podrá llegar algún día al núcleo del problema y arrancarlo de raíz?
Que boludo fui, yo vine a ofrecer mi corazón, mi alma, mi utopía para al menos limpiar , iluminar calles, descentralizar y hacer mas democracia y menos amigocracia y termino aquí confundido, perdido en la red de cuevas del poder, parece una red cloacal todo apesta, está lleno de aromas pestilentes.
Yo creía que la solución era mucho más sencilla y rápida de lo que parece… En aquel momento no odié a los manifestantes, me pregunté cómo creía tan inocentemente que yo podría cambiar a la política.
En aquel momento solo quería abstraerme al menos por unos minutos y sólo dedicarme a mi principal sueño (ver a Emanuelle al menos una media hora, ver sus ojos llenos de ternura , ver sus labios moverse y sentir rozarse a los míos).
Por ahí escucho
-¿Y qué es lo que quieren?
-Planes y comida , contesta uno de los conductores.
Otro los ataca:-Negros de mierda , por que no van a trabajar.
-¿Y por qué no tienen trabajo ? ¿Por qué con tanta producción y avance, con un mundo tan grande y rico, esas personas no pueden tener un simple trabajo y comida ?
Las personas me miraron como si fuera un loco ( ahora a la distancia pienso que quizás estaba algo loco ) ; decidí calmarme y hundirme en el asiento.
Mi cuerpo, mi alma , crujían: estaba, nervioso, di tantas vueltas para lograr una hora para mi , lejos de las obligaciones y tensiones para estar frente a ella y solo quería mirarla, besarla en los labios.
El auto no sólo no avanza, impulsado por alguna ola poderosa, todos los autos empezaron a recular, si incluso el mío, si retroceder, cada paso hacia atrás, cada minuto que pasaba, me alejaba del elixir , de verla a Emanuelle . Si continuaba atascado y sin salida.
Escogí lo único que me quedaba subir a la vereda, agarrar por Chile hacia el bajo y tratar de bordear la manifestación ; pero, aunque la solución suene simple, el atolladero es largo , siempre cabe la posibilidad de volver a quedar atascado.
La última vez que pasó algo similar y llegué a mi cita en la casa rosada entrada la noche, muy demorado, así que pierdo los ánimos por completo y me hundo en el asiento; pierdo la esperanza de ver a Emanuelle, y mi alma se tiñe de una apatía sombría.
***
La cola está insoportable; la gente pasa caminando a nuestro alrededor y se pierde de vista. niños con cara de sufrimiento, niños viejos , quemados por la desnutrición , cargando pesadas mochillas y caminando con zapatillas viejas y rotas, adultos jóvenes sudando con los músculos templados y las venas brotadas a causa de malos trabajos de fuerza, señoras gordas, gastadas, mujeres de treinta que parecen ser de sesenta, … En su caras leía sus mentes …nunca un sueño a cuestas, nunca algo más grande que sobrevivir otro día.
Por un momento me olvido de mis problemas y me pregunto cómo pueden vivir las personas en esa situación. ¿ por que considero mis urgencias y responsabilidades , si las de ellos deben tener prioridad? .Por que ya que no podré ver a Emanuelle, cargo a algunos en el auto y se los llevo al presidente o al ministro de economía ¿ que sería de ellos ?, si de los pobres, no de ellos , los del poder, al ver la cara de la pobreza, ah , seguro que me dirían, con cara y gesto de soberbia y repugnante mal humor :
-¿ Usted no aprende más ? .Usted es matemático, no político .
Yo que siempre he esperado llegar a hacer algo para cambiar las cosas , así se me vaya la vida luchando por ello, así mi vida llegue a ser sólo eso: no puedo imaginarme cómo pueden vivir tantas personas en esta pobreza y ellos empresarios, políticos, funcionarios, banqueros, asesores , vividores , abogados , legisladores, pasan discutiendo otras lógicas, por una razón o por otra, mientras esta gente sigue aquí, como si se hubiese detenido el tiempo, pero, ¿No son ellos personas iguales que yo?
Dejo de pensar en llegar a el Tortoni, ya alguna lágrima se me escapa , tomo el celular, trato de comunicarme con ella? Emanuelle, es artista , ella teje su camino junto a otros que parecen avanzar en la vida real… Son todos ellos soñadores, son todos ellos artistas, poetas, utópicos …quienes cuentan mejor que yo lo que pasa, lo que sufre esta gente …
***
Llega un mensaje a mi celular . Antes de leerlo miro la hora: ya son pasadas por veinte minutos las 16 . Leo el mensaje: es Emanuelle.
-Corazon, ¿donde estás? ¿ falta mucho para llegar?, ya tengo que ir al ensayo
Siento como si alguien acaba de clavar una lanza en mi pecho: el mundo se tiñe de negro y sólo veo a Emanuelle mirándome, interrogativa…
¿Cómo contarle que llevo una hora sin moverme? No, no sé si pueda… No llegaré todavía; pero espérame… ¡Espérame, Emanuelle!… Tendré quizás la oportunidad que me espere la vida…
Mientras maldecía como un sueño comencé a sentir su suave voz , su extraña entonación , esa entonación que me relajaba muchísimo . Su imagen empezaba a ocupar mi mente . El verla moverse sensualmente me generaba una extraña sensación de tibieza y exaltación en mi alma y en mi carne.
Lentamente fue acercándome al sillón donde ella estaba y me senté cerca de ella, su fragancia intensa, única me arrastraba a sitios de intensas sensaciones
Su voz suave y sexual y sus movimientos sensuales de gacela y gata me transportaban a un mundo pleno de sensaciones .
Su mirada provocativa, con una sonrisa dibujada en su rostro, en sus ojos, con los labios húmedos me arrancaba mis impulsos de bestia de la selva . En mi mente se estaba gestionando una fuerza intensa, que deseaba amalgamarme a ella, poseerla alocadamente...
...Sus manos suaves comenzaron acariciando mi cabello y suavemente mi cuello, bajo el influjo de sus caricias y de su mirada, no podía moverme, quería quedarme allí esperando que siguiera ella con su elíxir y en tanto pensaba todas estas cosas, sentí un leve roce de sus labios en los míos. Fue algo tan delicado, tan sutil que me estremeció.
Sus besos intentaban ser sobre mi piel, como leves alas de mariposa, besos suaves, tiernos, tendían a recorrer mi piel y encendían mi pasión...
Deje que siguiera haciendo eso. Me besaba suavemente, sin decir una sola palabra. Sus labios apenas rozaban los míos pero me encendían, me enardecían. Tenía un aliento suave, delicado, como toda ella en sí misma. Su boca abandona la mía y beso mis ojos, mi frente, mis mejillas, mi cuello, de mis pechos.
La tersura de su boca me encanto, me abrió un mundo de sensaciones único, sentía que caía en un abismo y volvía a subir. Su lengua me penetró suavemente una y otra vez la boca, buscaba la mía con calma, con delicadeza pero con muchísima sensualidad.
No sé si su forma de proceder tenía que ver con su origen o con su innata femineidad, lo cierto es que sus manos parecían mariposas acariciando mi cara mientras me besaba y completaba así un momento de erotismo impresionante.
Cuando pude tomé el control, la acaricié suavemente como un artesano que modela la arcilla, la desnudé lentamente como quien va descubriendo la absoluta belleza, como con temor de desperdiciar cada momento, sentía que su cuerpo quedaba desnudo y mi corazón latía, quería grabar ese instante para siempre para la eternidad el cuerpo de mi diosa, desnudo.
Miel, canela, sol, luz , azules todo se mezclaba en su cuerpo , era la fuente de todo y yo lo tenía ahí desnudo, para mi...
Le coloqué dos almohadones por debajo y cuando había quedado cómoda empecé a frotar mis manos para recorrer su piel suave y dorada.
Mis caricias eran leves masajes, al mismo tiempo que descubría su piel y su cuerpo lo estaba erotizando, encendiendo su carne, dejando estelas de fuego por donde pasaba. Era todo tan suave, tan mágico que parecía irreal, era un sueño, una realidad, un viaje sin retorno, la inalcanzable búsqueda de la hembra total...o sólo los recuerdos de un sueño placentero y la ciudas los ruidos , el tránsito...el sueño...los recuerdos ...
El abdomen de Emanuele pasó a ser el templo de mi mayor atención, bellísimo, suave parecía encantado como toda ella. Lo acaricié una y otra vez, dejé resbalar mis manos por él y descender hacia mis muslos. Subía y bajaba por ellos, los recorrí en toda su extensión, por donde sus manos pasaban dejaban una huella cálida que me excitaba y sentía que yo también ardía , MIENTRAS SABÍA QUE ELLA, MI DIOSA comenzaba a humedecerse de una forma increíble.
Nada se comparó con el preciso instante en el que ella abrió delicadamente mis muslos y dejándome que me encargue de su sexo, al mismo tiempo sus manos hábiles parecían conocer de memoria mi cuerpo porque se dirigían exactamente a los rincones en donde solía estallar de placer.
Sus gemidos comenzaron a escucharse cada vez más fuerte, mis suspiros solo le daban la certeza de los lugares en donde debía detenerse más y continuar con las caricias.
Con su sonrisa me dio el consentimiento para seguir, seguí excitándola despacio pero seguro gozando al escuchar los gemidos de la DIOSA que se multiplicaban por todo el espacio.
Nos acomodamos, esta vez ella me recostó a mí sobre el sillón y apoyó sus mejillas sobre mi , mi calor le producía según sus palabras una sensación gloriosa, un aroma a hombre que la mareaba.
Nuestros sudores intensos aumentaban y se unían en la superficie de nuestros cuerpos .
Me encantó escuchar sus suspiros, el canto de la diosa, era música celestial, enorme, me llegaban hasta el alma, y ese sonido me hacía saber que ella disfrutaba aquello.
Aún con el estado de excitación que teníamos y al mismo tiempo que nos besábamos, dimos unos pasos, como bailando al son de la música que flotaba en el aire, esa música que nos envolvía mágicamente en cualquiera de nuestros encuentros.
En cámara lenta, la deposité sobre la alfombra, dejando sus piernas apoyadas sobre el piso y su espalda recostada cómodamente.
Llené sus pechos de besos, lamí cada centímetro de su piel y me dediqué plenamente a sus pezones. Parecía encantarle ante su insistencia y su urgente pedido, mordía levemente sus pezones. Parecía un bebé mamando de su fuente de vida, no cesaba de tomar de ella, parecía querer saciar mi sed extrayendo de ella todo el líquido que su cuerpo podía regalarme.
Sus pechos ardían y su sexo se inundaba vida, todo su cuerpo parecía drenar , ella cuerpo y esencia estaba dispuesta a darle a su Tigre todo lo que necesitara.
Mis dedos largos y finos la recorrieron por doquier , como no jamás lo hiciera otro hombre , solamente su TIGRE sabía que rincones ocultos llegar para que su cuerpo respondiera con mas y más goce.
Por momento creíamos que no íbamos a tolerar mas esa tortura mutua, deliciosa, que nos propiciábamos en uno al otro, pero siempre había otro paso adelante, siempre quedaba mas resto para hacernos gozar
Nos besamos con desesperación, la urgencia de la posesión estaba llamando y nos prometía un momento mágico.
Mientras nos enredábamos en otro beso de los que nos volvían locos, la abracé con una fuerza inusitada, necesitaba hacerle sentir el rigor de mi virilidad, apisonándola como una fiera salvaje.
Que gloria sentirla, poseerla primitivamente , que placer extremo sentir mi cuerpo ingresar maravillosamente en ella ,llenándola..
Me moví dentro de ella, entré y salí de su interior, produciéndole oleadas de placer cada vez que ingresaba ella a subía y bajaba sus caderas pegadas a las mías con mas y más fuerza.
La tome de sus caderas y de esa forma los dos bailábamos al mismo compás, los dos nos habíamos convertido en uno solo, estábamos sincronizados y completamente pegados, fusionados intensamente por el placer
Ella cabalgó sobre mí, su pelvis frotaba mi vientre y era una suave caricia mas que se unía al concierto de placer que vivíamos.
Mientras subíamos y bajábamos enredados en esa danza, mis manos tomaban sus pechos y los masajeaban, los movían, seguía estimulándolos y la combinación de tantas sensaciones era letal para ambos, a veces creía que no podríamos aguantar tanto pero yo seguía y ella seguía, seguíamos locamente...
En ese momento la Diosa explotó en vibraciones intensas increíbles, que la invadieron como un huracán, que la hacían caer sobre su pecho para volver a empezar y que yo conciente de alcanzar la dicha juntos lo hice aumentar al soltar mi locura, ella era transportada al Olimpo, allí llevé a mi DIOSA.
La dejé descansar y aquietar las vibraciones pero yo quería ir más allá y sabia que ella estaba dispuesto a esa, sabia que siempre había querido ser mía de una forma especial, de esa forma en que yo quería que lo fuera.
Sentimos que explotábamos , luego de enormes movimientos, de intensas vibraciones e increíbles convulsiones que preanunciaban el delirio total. Estábamos cansadísimos pero no queríamos detenernos nos faltaba el final para ese momento de mutua posesión, nos faltaba el sello de una noche donde fuimos uno del otro en forma cabal, en forma completa, sin mezquindades y con la total convicción de que nos pertenecíamos de una forma única.
Nos dimos el permiso de prolongar el delirio hasta sentir que lo único que queríamos era darle al otro nuestra esencia, nuestros sudores, nuestros fluidos íntimos, todo.
Al fin pudimos completar ese momento con un beso, con un suave y dulce beso. que en un dulce silencio, habíamos tocado con aquel, orgasmo mutuo el cielo con las manos, habíamos viajado juntos al olimpo y al paraíso.
Nos abrazamos como estábamos, traspirados, bien sudados, cansados pero increíblemente felices y satisfechos.
Nos rendimos al sueño, abrazados. aquella había sido nuestra noche, nuestro mutuo deseo sellando días y días de delirio y encuentros furtivos en la red, la prolongación de un cariño que iba mas allá del tiempo, lo soñado, lo imaginado o lo virtual...
Llega un nuevo mensaje a mi celular . Antes de leerlo miro la hora: ya son las 17 . Leo el mensaje: es Emanuelle.
-Corazon, debo ir al o llamame luego.
Siento que me clavan un puñal en el corazón , todo se oscurece , saco mi cabeza por fuera de la ventallina y empiezo a maldecir a todos...Tendré quizás la oportunidad que me espere la vida…
by sertigrenahuel@yahoo.com.ar