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En mi trabajo

Yo había estado sin trabajo  por bastante tiempo (por motivos de la crisis), ya había viajado junto a mi esposo por razones de su trabajo..En casa el dinero no faltaba por que Gabriel, mi esposo, en su trabajo las cosas iban bien .Él varias veces me había dicho el comentario de que necesitaban en su empresa a una persona para que utilice los instrumentos de precisòn en zonas de posibles fallas y fugas , es una empresa que se dedica a controlar y mantener seguros los oleoductos y gasoductos .Yo sabía utilizar computadoras e instrumental de control. Realmente nunca le tomé demasiada importancia, no quería trabajar en la misma empresa que él (claro que el tipo de trabajo es en terreno y tiene que moverse entre las sucursales de la empresa que tiene a lo largo de todo el país).

Después de un tiempo, analizando los pro y los contra, decidí aceptar la propuesta de Gabriel e ir a presentarme para la entrevista. Si resultaba y quedaba contratada, podría hacer algunas cosa que quería  y tener un ingreso personal para mis gastos que no son muchos (lo más caro es mi perfume importado, que uso desde ya mucho tiempo).

El día anterior salí a comprar unas prendas un poco más formales y aproveché de comprar una buena lencería que hacía tiempo no lo hacía  .Debía llegar a casa a preparar la cena, dejar lista la tenida con la cual iba a ir a la entrevista y actualizar mi currículo. Cuando llegué, Gabriel ya estaba en casa y había comenzado a preparar la cena, lo saludé a él a mi hija que lo estaba ayudando con la preparación. Salía muy buen aroma y les dije…

-Que están preparando, huele rico…me vine lo más rápido que pude para hacer la comida, pero ustedes se me adelantaron…

-Pasé por el lado de un restaurante chino y el aroma me sedujo, de camino a casa, compré todo para preparar acá y como se que les gusta…Además tengo una muy buena ayudante…me dijo Gabriel cerrando un ojo.

-Mañana te espera mi jefe alrededor de las diez de la mañana, si quieres te vas conmigo en el auto…

-No estaría mal, ya que el mío anda dando problemas y no quiero quedarme botada a medio camino…bueno voy a ir darme una ducha mientras terminas, después conversamos.

La verdad estaba muy ansiosa, debía ser por la entrevista, así que traté de concentrarme en eso y pensar en cómo presentaría mi proyecto de trabajo.

Después de cenar, conversamos los tres en familia (Carlos, mi hermano, que estaba viviendo por un tiempo con nosotros, le había tocado viajar por motivos de trabajo), después nos fuimos a dormir. Gabriel se durmió súper rápido, mientras que la ansiedad no me dejaba dormir, estaba inquieta, ya que hace tiempo que estaba alejada del trabajo administrativo, daba vueltas en la cama, debí haber dormido sólo dos horas. Mis ojos estaban cansados, pero la adrenalina de lo nuevo, me dio ánimo, respiré profundamente y me levanté.

Como era temprano, preparé el desayuno y me fui a la ducha, mientras ellos comían. Empecé a preparar lo que iba a llevar puesto, saqué una blusita blanca ajustada con un escote formal, pero sin dejar de ser atractivo, una faldita negra con unos tajos en los lados de las piernas y una chaquetita que hacía juego. Le puse crema a mis piernas, que sin dejar de lado, eran muy atractivas y las llevaría libres, sólo con unos bellos tacones de taco fino jefes, eso resaltaría aún más y no se puede negar que todo entra por la vista, el trabajo tenía que ser mío.

En fin, llegamos a las oficinas de la empresa, Gabriel entra donde su jefe para avisar de mi llegada, sale después de 20 minutos con su jefe. Era un inmenso moreno de unos 40 años, mezcla de africano y cubano, digo inmenso porque así era; medía casi dos metros, de espalda ancha y gruesas piernas, sus labios eran bien gruesos y sus manos fuertes y grandes que atraparon las mías al saludar y me acercó hacia él dándome un beso en la cara, (quedé un poco tiritona al tener tan cerca tremendo mastodonte de hombre). Gabriel, que seguía a mi lado, me dice que tiene que preparar las cosas para viajar de inmediato y se va. Gastón, su jefe se queda a mi lado.

-Gabriel no me había dicho que tenía una esposa tan buena moza y al decir atractiva me quedo corto.

-Gracias, pero no es para tanto, sólo soy una mujer con muchas ganas de trabajar, le dije muy nerviosa.

-No te preocupes, así como veo y por lo que me ha comentado tu marido, estoy casi seguro que el trabajo es tuyo…pero que te parece que pasemos a mi oficina, no es muy cómodo conversar acá parados.

Entramos a su oficina, era casi un gran salón, estaba su escritorio y dos grandes sillones  de cuero, muy bellos. Él me dijo que me sentara y yo enseguida le entregue mi currículo. Me sentía algo incómoda con su presencia, no sabía el porque, ya que él era muy cordial, pero había algo que me hacía sentir como si estuviera analizando todos mis movimientos, además tenía unos ojos muy profundos, los cuales no me quitaba de encima.

No me preocupaba mi presencia física, ya que se que lucía adecuada y tengo un cuerpo que llama la atención por si solo. Poco a poco me fue explicando como iba a ser mi forma de trabajo, los planes a seguir y todos los detalles, de los cuales creo, no le dio mucha importancia, ya que lo único que hizo durante mi presentación, fue recorrer todo mi cuerpo, deteniéndose en mis piernas, las cuales lucían para él. Llevaba como una hora dando mi charla y él me preguntó, dando un pequeño suspiro…

-¿Quieres un café? A mi me apetece uno…

-No estaría mal, tengo seca la boca de tanto hablar…le dije dando un suspiro de relajo y sonreí, dejando a la vista mis dos bellas margaritas que se forman en mis mejillas al sonreír.

-María, tráeme dos café…tú sabes como me gusta y para la señora ¿ cómo? me pregunta…

-Negro  y amargo, por favor...le respondí.

-Entonces dos café negros  María, como yo, pero yo soy muy dulce.

La secretaria trae los café. Él miró entregándome una muy cálida sonrisa y me dijo que nos sentáramos en el silla, ahí estaríamos más cómodos. Me levanté del sillón, él se paró detrás de mi con su café en las manos tomando a la vez el mío, caminé hasta el sillón  con su tremendo y poderoso cuerpo siguiendo mis pasos.
En un momento dice vamos a ver como te portas ahora sale un equipo para el sur de La Pampa, serán dos o tres  días a full,  a inspeccionar el terreno, debo ir yo, tu esposo, otro muchacho y por que no en el terreno vienes haber como te manejas .Sòlo tienes que pasar por tu casa para traerte algo de ropa mínima , así lo hice sin chistar.

Enseguida avión de la empresa,  viaje , descenso en un pequeño aeródromo , donde nos pusimos unos tarjes de trabajo, un adecuado mameluco que cerraba todo, encima de nuestras  ropas, yo ya estaba con remera y una calza de lycra y  enseguida arriba de unas enormes cuatro por cuatro ha inspeccionar,.Me tocó formar equipo con Gastón, sonaba lógico ya que me quería evaluar . Me concentré en el instrumental , él me dio todas las instrucciones y precauciones que debíamos tener . Cerca del mediodía nos juntamos con el otro equipo y dispusimos de una vianda para almorzar algo y continuar , Había una fluctuación de presión en un oleoducto y debíamos averiguar a que se debía. Se continuó hasta el atardecer sin descubrir el inconveniente, había que continuar temprano al día siguiente e internarse más en la meseta .Hicimos noche en un potón de control , bastante alejado de todo  , una casilla tipo container con una habitación con cuatro camas , un baño y una amplia cocina para 5 personas .Por la noche sopló un viento intenso. Yo , me higienicé me saqué el tarje , me quedé en calza y remera y me dispuse  a poner la mesa mientras que mi esposo y el otro muchacho cocinaban afuera un cordero que habían comprado a un puestero ganadero.

Gastón a mi lado me sonreía , me preguntaba como me sentía en aquella experiencia  , yo le respondí que muy bien , contenta , que solo extrañaba la ducha y el arreglarme que debería estar hecha una chiruza. Pero él me dijo que lucía muy bien, bien hermosa y me sonrió .En eso se me acercó y me miraba intensamente, me ruboricé pues pensé que venía a besarme. El se dio cuenta me volvió a sonreír y me pasó la mano muy suave por las mejillas, diciéndome, tranquila hermosa, no seas tontita. Su manera tan paternal hizo que yo dejara apoyar mi cabeza en su pecho unos minutos y el aprovechara para pegarse mas a mi. Apenas sentimos ruido del exterior nos separamos , la cena estaba exquisita y fue muy amena, solo me fue extraño no tener intimidad con mi esposo y dormir en una cama marinera .Por suerte el cansancio hizo lo suyo y yo caí rendida enseguida .Nos despertamos al amanecer , mas bien me despertó Gastón, ya que como jefe de mi equipo ,ya que nos tocaba a nosotros , preparar el desayuno y las viandas y provisiones para el día. Hice la tarea con la mayor dedicación posible, Gastón cada vez que pudo se acercó a mi lado y estuvo atento de lo que yo necesitaba ,Con mi esposo solo pude dialogar unos breves minutos y partimos .Estaba nublado y había un viento insoportable, nosotros íbamos ir a la parte mas alejada, ya casi al borde con otra provincia así que casi toda la mañana solo fue manejo

Gastón me hababa de todo lo bien que yo estaba haciendo las cosa y dialogábamos de todo. Casi al mediodía empezamos a prender el instrumental , y afiné todo , agudicé  mis sentidos y encontré una zona donde las variaciones eran mayores. Lo que puso muy contento a Gastón que extendió un mapa y observó que allí había una válvula , descendimos, el viento había disminuido pero comenzaba a llover copiosamente.

El bajó una caja con herramientas y empezó a hacer ajustes en la válvula, yo me puse al lado de él , como ayudante, el me decía tenedme  esto, alcanzadme lo otro, estamos todo mojados , empapados, pero cuando yo encendí de nuevo los controles todo se  había normalizado y no había variaciones de presión

Contentos empezamos a marchar pero la lluvia se hizo torrencial , al pasar por un baden que cuando por la mañana estaba seco la correntada era impresionante parecía tumbar y correr de lado a la camioneta y yo me puse nervios, por momento posaba mi mano en la pierna de Gastón y la apretaba como buscando seguridad. Apenas logramos pasarlo, entonces el me dijo no podremos regresar si sigue esta lluvia seré mejor buscar un refugio , se fijó en el mapa ya a pocos km había otro pontón de seguridad y allí nos dirigimos.

Lo primero que hicimos fue encender la caldera, secarnos y luego yo me duché, el hizo lo mismo y nos sentamos en la cocina  y de verdad era muy cómodo, él se sentó al lado mío, siendo dos en aquello que er apara 5 estábamos con espacio de sobra  y seguimos conversando de todo un poco, mientras picábamos algo de la vianda y bebíamos vino.. Me contaba que estaba muy conforme con el trabajo de Gabriel, que era un apoyo fundamental. Y que yo había estado muy bien , excelente ,.

-¿Eso quiere decir que el trabajo es mío? Le dije con asombro y muy contenta.
-Por supuesto hermosa, desde que te vi, quedas contratada. No puedo dejar escapar a una mujer como tú, sería un estúpido si lo hiciera. Eres la mujer precisa para lo que necesitamos. Brindamos y se uso muy cerca mío , lo cual me hizo sentir un escalofrío por todo el cuerpo, se me pararon los pelos. Su presencia era imponente, además que yo no soy muy alta. Mi cabeza empezó a crear mil cosas, mientras mi cuerpo empezaba a temblar por los nervios o la excitación que me producía él  tan cerca. -Estás un poco nerviosa, parece.¿ Te da miedo estar  aquí .Ten por seguro que nada malo te va a pasar…me dijo al mismo tiempo que toma mi mano. ¿  tienes miedo de estar sola conmigo?

-No es eso, lo que pasa es que…no me salieron más palabras y agaché mi cabeza, cayendo un mechón de mi cabello que cubrió mis ojos.

Él me sacó el cabello de los ojos, viendo como ellos delataban una muy notable intranquilidad. Temía que descubriera mi deseo travieso, que yo ya sentía en mi sexo.

-Tranquila mujer, no me tengas miedo, me dijo y me dio un beso en la frente.

Lo miré a los ojos y se me arrancó un suspiro. No pude ya evitar que se notara lo deseosa que estaba por él, el brillo de mis ojos mostraban la ansiedad que se había apoderado de mi cuerpo. Me miró otra vez y con sus dos grandes manos agarró mi cara y me dio un pequeño beso en ambas mejillas y uno muy suave en los labios. Se dio cuenta que no lo evité, al contrario, cerré mis ojos para disfrutar del grosor de sus labios, pasó su lengua caliente por mi boca, lamiendo todo el borde de mis labios.

Abrí mi boca para que la introdujera y se la chupé sintiendo un tremendo pedazo de carne penetrando mi boca. Empezamos a besarnos muy apasionados y agitados…mmm…sus besos eran delirantes y exquisitos, me abrazó y me apretó hacia su cuerpo, el cual cubría casi en su totalidad.

-Me tienes caliente mujer, tu boca es deliciosa. Eres muy bella y se nota que eres ardiente. Como me chupaste la lengua…mmm…eres golosa, te la querías comer toda.

-Es rica tu lengua, es gruesa y grande, eres grande entero…

-Y eso que no has visto todo, tengo algo que podría destrozarte enterita preciosa, me dice en un tono desafiante.

-Ver para creer, le digo muy atrevidamente…

-Quién busca encuentra, me dice más desafiante…

Me saco la remera, dejando a la vista un poco más de mis grandes pechos. Me arrodillo entre sus piernas acariciando con mis manos sus gruesas piernas hasta llegar a su verga, que casi reventaba su pantalón. Le desabrocho el cierre, apareciendo ante mis ojos un descomunal pene, enorme y grueso, no se, jamás había tenido una verga tan grande en mis manos, se me hizo agua la boca y le di un pequeño beso en el glande.

-Qué te parece, ¿te gusta? Es todo para ti, me dice muy seguro de si mismo quitándose la ropa.

-Es precioso, me lo comería todo…

-Y que estás esperando muñeca…ahí está y es todo para ti.

Le pasé la lengua de arriba a abajo lenta y suavemente .
Se acerca y me levanta, besa mi boca fuerte y apretado, metiendo toda su lengua. Baja por todo mi cuello mordiendo despacio y lamiendo a la vez, sigue su labor hasta llegar al escote de mi corpiño y lo  empieza a desabrochar poco a poco, alternando con besos, va desnudando mi cuerpo hasta dejar mis pechos sólo sujetos con sus manos, pasa su lengua suavemente por mis pezones y empieza a succionarlos fuertemente, como si los mamara, con lo cual no pude dejar de soltar un gemido fuerte. Toma mis dos pechos con sus manos, los aprieta y los junta, chupándolos al mismo tiempo. El espectáculo era fabuloso, ver como un enorme jefe devoraba mis tetas desesperado.

-Que ricas tetas tienes …son grandes y blanquitas…me las quiero meter a la boca todas, pero no puedo…cosita deliciosa.

Yo sólo disfrutaba de sus caricias y gemía, las palabras no me salían, mi boca estaba cansada por los embistes de su verga. Su pene, que había quedado colgando un poco más arriba que sus rodillas, ya había cobrado vida otra vez, lo sentía, ya que me punteaba a la altura del abdomen (él era mucho más alto que yo). Me toma fuerte de la cintura, me levanta y me recuesta en el silla con las piernas hacia el suelo, quedando él en medio de mis piernas, abriéndolas. Me desnuda completamente
-Que rico hueles cosita, estas bien mojadita…

-Tú me tienes así …mi …mi ,,,

Se acerca a mi vagina y con su lengua gruesa recorre toda mi conchita, pasando levemente rozando mi culito y se detiene en mi clítoris erecto, lo chupa suavemente, lamiendo y succionando. Sus dedos empezaron a abrirse paso en mi, ya estilando conchita, sin dejar de lamer y chupar, su dedo entraba y salía de mi interior, metió dos dedos y mi conchita los apretaba sin querer dejarlos salir.

-¿Puedo meter otro dedo? Tengo dos adentro y los siento apretados. ¿Crees que puedas con otro?

-Méteme todo, rómpeme si quieres, estoy desesperada…mmm…mi cuerpo es tuyo en estos momentos, has conmigo lo que quieras papito rico…mmm…mmm…ahhh

-Bueno, tú lo dijiste, son tus palabras nena , ahora eres mía y te siento tan deseosa de mi, que me calienta verte como te quejas…

No esperó más e introdujo otro dedo, me dolió un poquito, pero su boquita jugaba tan rico con mi clítoris, que el placer me hacía olvidar todo lo demás. Su boca, su lengua y sus dedos me tenían loca de lujuria, apreté mi conchita hacia él, para que metiera más y más, sus lamidos eran fantásticos y sus gruesos dedos me clavaban, estaba desesperada, ya no podía más. Mis convulsiones hicieron que diera un grito acompañado de gemidos fuertes y rápidos…

-Hay que rico…mmm…ayyyy…ahhhh…ahhhh…que rico mi amor, sigue más, más…ahhh…ahhh…ohhh…que fuerte, que rico papito, que ricooooo, ohhhh…

-Acaba rico mamita, siente rico cosita, eres mía y te siento mía, acaba mi amor…que gimes rico…me tienes caliente…putita golosa…ahora vas a sentir lo que es bueno eres  deliciosa…te voy a clavar mi pija  entera para ti, jamás te van a culear como lo voy a hacer yo…

Abre mis piernas y me mete de un viaje la mitad de su tremenda verga en la conchita, se agarra de la parte alta del silla y me clava todo ese tremendo mastodonte de pico. Apenas podía soportar tanta carne dentro mío, sentía dolor, mucho dolor, pero estaba extasiada a la vez, me perforaba mi concha, mi mente alucinaba y el dolor se volvió un placer enorme, ya que arrodillado en el suelo y agarrado del silla, podía meterme toda su verga y a la vez rozar mi clítoris con su pelvis. Lo tenía todo dentro, sentía sus bolas golpeando mi culito, sentía tan rico; lo abracé con mis piernas por su cintura y otra vez empecé a acabar, pero esta vez con él dentro. Él se dio cuenta y me abrazó por la cintura, apoyó su sudado pecho sobre mis tetas y empezó con unos embistes rapiditos, como se movía dentro mío, el orgasmo fue exquisito acompañado de palabras fuertes…

-Toma mi pija  puta…disfruta de este jefe puta golosa, te estoy clavando toda …te voy a travesar perra caliente…nadie te va a culear como yo…acaba rico…gime rico puta mía…

Había acabado nuevamente , su pene seguía taladrándome duro la concha. Me agarra del culo y se levanta conmigo atornillada a su pene, quedando con mis rodillas encajadas en sus caderas, sus brazos eran muy fuertes y su cuerpo poderoso, no paraba de besarme y me encantaba como lo hacía, ya que con sus gruesos labios me devoraba toda la boca. Con sus manos me subía y me bajaba por todo ese tronco color ébano, yo le ayudaba apoyada con mis rodillas y sujetada con mis brazos en su cuello. Tenía fuerza y mucha resistencia este jefe. Apretaba fuerte mi culo y con su dedo trataba de hacerse espacio en el, mientras me decía…

-¿Me darías el culito? Tu marido¿ te lo ha puesto en el culito? , dime la verdad…deja que te lo meta en el culito, me decía al oído…

-Lo he hecho por el culito (no le dije si había sido mi marido), pero tu poronga es muy grande , me va a doler mucho…

-Lo hago suave mi amor, te prometo que trataré de ser muy gentil…es que lo siento apretadito con mi dedo y quiero sentir mi pene en tu culito…

Sin esperar respuesta, lo saca de mi conchita y con su mano lo empieza a empujar contra mi culito…no podía entrar, su verga era demasiado gruesa, él me apretó fuerte contra su enorme pico y metió la cabeza, pero era muy gruesa y me ardió mucho.

-Me duele papito…ayyyy…por favor sácalo…

Lo saca y me da un beso rico, me baja de su cuerpo y me apoya sobre su escritorio, su lengua recorría otra vez mi conchita inflamada, al mismo tiempo que chupaba mi culito, su lengua gruesa lamía sin parar el orificio de mi culo y siento que escupe para lubricar. Empezó a meter el dedo en mi hoyito y yo con mis manos me pajeaba la conchita, su dedo se abría paso en mi culito, lo fue dilatando tan bien que pudo meter dos dedos y cuando sentí el tercero dentro me dolió un poco, ya que sus dedos eran grueso y largos.

-Ahora mamita rica…tu culito está dilatado…ahora te clavaré tu culito con mi verga dura…

Me empuja su pico duro y va entrando poco a poco dentro mío, lo sentía enorme y me masturbaba más y más para olvidar el dolor que sentía, cada vez entraba más y no paraba de embutirme toda su carne en mi apretado culito, sentí que algo traspasó y un gemido de él me dijo que la tenía toda dentro.

-Está toda dentro putita, te voy a bombear tu culo cosita, jamás te vas olvidar de tu jefe…

Sin parar de hablar comienza a meter y sacar su pene en mi culo y las clavadas eran cada vez más fuertes, era impactante como mi culito podía soportar tanto, que creo que por un momento perdí el conocimiento. Cuando pude reaccionar, ya no sentía dolor, sus piernas se inclinaban para poder meter todo dentro y era desesperante como atravesaba mis entrañas ese jefe, deliraba de placer, lo que sentía no se como describirlo. Me acariciaba los pechos mientras me penetraba, yo me sobaba la conchita, era exquisito. Él empezó a darme por el culo y la concha, lo sacaba del culo y me clavaba la concha y así viceversa , eso era espectacular, ya mi culo lo recibía perfectamente, se había dilatado para recibir toda esa tremenda envergadura. Otro orgasmo se me venía, pero esta vez el venía conmigo…

-Cosita me voy…tu culito me recibe tan rico y veo como te lo meto por los dos hoyitos, es delicioso…mamy me voy…ahhhh, que rico…ahhh…ahhh…ahhh…ohhh…mmm…o hhh…

-Que rico, lléname el culito con tu leche papi. Yo igual acabo contigo cosita…dame más…voy contigo mi amor, sigue…mmm…ahhh…ahhh…ahhh…ahhh… ohhh…ohhh

Que goce, que sensación, mi jefe me llenaba el culo, sentía explotar su pene y su leche caliente alimentaba mi culito que estaba completamente satisfecho. Él apoyó su pecho en mi espalda con su verga aún en mi culo, sentía como su corazón acelerado se calmaba y su pene se achicaba poco a poco.

Después de un rato, se levanta de mi cuerpo y me saca el pene del culito, que ni flácido se salió solo, me da vuelta y me da un beso tierno. Se acerca a la silla para descansar, yo trato de buscar mi ropa que él las había lanzado por ahí en el suelo. Comienzo a vestirme hacia arriba, , me vestí lo más rápido que pude, él descansaba en el silla desnudo y sólo con los zapatos puestos. Termino de vestirme y me dice…bueno hablaremos por el teléfono satelital parece que paró la lluvia…
laura_peloso@yahoo.com

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