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FUI INFIEL A MI MARIDO CON SU PRIMO



Hace un tiempo , me había ocurrido con Octavio, sobrino  de mi marido, dirán que soy una come familiares o come hombres menores y con parentesco de mi esposo, ya les había contado lo de Octavio .

Este fin de entré en el baño y cuál será mi sorpresa  al ver salir de la ducha Javier, el primo de mi esposo que había venido a quedarse en casa

El no había cerrado la puerta y salía mojadito, desnudito luego de darse una refrescante ducha –acuciado x el calor -.

Me quedé pegada, pero sorprendida de ver un  hombre joven tan bien puesto, con una saben ustedes que...imponente. Estaba superbien. Era  mucho más joven que yo, andaría por los treinta.

No se quedó mucho, agarró la toalla y se cubrió por la cintura, diciendo un lo siento, muy natural, la culpa es mía por no cerrar, mientras me volvía un poco acalorada.

El caso es que me quedé impactada por el cuerpo, bufff, estaba rico, alucinante, me dí una ducha mientras el chorro se dirigía hacia mi sexo de forma casi espontánea.

Últimamente me masturbaba más de lo habitual, la relación entre mi marido  y yo atravesaba por malos momentos y la noche anterior, también el calor, me acaricié bastante...

Salí de la ducha y me observé en el gran espejo del baño desnuda y pensé que opinaría Javier de mi cuerpo.
Era  sábado y coincidí con Javier en el desayuno, ya que mi esposo trabajaba aquel sábado. Llevaba un pantalón corto deportivo sin camiseta; la verdad es que a las once, el calor era insoportable.

Estaba moreno y se le marcaban bien los abdominales y el pecho. No tenía ni un pelo en el pecho, estaba para comérselo. Se ofreció a ponerme unas tostadas.
Estuvimos hablando y me propuso llevarme a un sitio  que conocía. Yo no dudé ni un instante, además mi esposo vendría muy avanzada la noche.

Estuve dudando un montón qué bikini ponerme y al final me puse uno tipo entre surf y brasileño, bastante sensual. Hice unos sándwiches y nos fuimos en su coche.

Ya en el camino, se fijaba en mis piernas que asomaban entre la pollera.

Llegamos a una pileta con parque, que él  dijo conocer muy bien, estacionó y tuvimos que andar un poco y tras la vegetación apareció un sitio alucinante, una piscina  con piedras a su alrededor y hermosa vegetación en los alrededores.

Me ayudó a bajar y nos sentamos en un soliarun con arena .Nos quitamos las camisetas, yo la pollera y él se desabrochó su pantalón y se quedó con un yunga que le hacía imponente con ese cuerpo, le miré el paquete y me acordaba del baño todo el rato.
Él me miró con cierto disimulo, pero cuando me volví para extender mi toalla, me fijó bien en mi culo.
No quise quitarme el corpiño por el  momento; nos dimos crema, él se ofreció a darme por la espalda y los hombros y me retiró el pelo con una delicadeza especial, me dijo  que me tumbara boca abajo y a la vez que me pasaba la crema, me masajeaba de tal manera que me dejaba en relax y se me ponía carne de gallina.

-Qué bien sabes dar masaje, Javier.
-¿Te gusta?
-me encanta
-Pues disfruta, preciosa

Sus manos masajeaban mi cuello, hombro y espalda y de vez en cuando bajaba por mi cintura e introducía sus manos por el interior del bikini...eso estaba genial.
Luego tomó mis glúteos y me acarició con suavidad, lo que me estaba empezando a poner caliente.

En un cambio de postura me rozó y noté su pene bien grueso, volví mi cabeza y lo vi bastante empalmado. Él me tomó del cabello y me dio un beso en el cuello, que me hizo dar un respingo.
Bajó sus labios por la espalda y me desabrochó el bikini. Me dí la vuelta y sentada me tomé a él y nos besamos, él me tenía tomada de la cintura y me acariciaba tiernamente.

Sus besos eran intensos, sus labios marcaban el compás y sus manos acariciaban mi cuerpo sensualmente y yo me dejaba llevar entre sus brazos mientras le tomé de su cuello y metía mis manos entre su pelo.

Me separé de él y le miré a los ojos, le dije:

-Debemos detenernos, soy casada u encima mi esposo es tu primo, quien te hospeda en su casa.

- En ti veo que te gusto y no tiene por que enterarse mi primo, quedará entre nosotros

-Me hace sentir mal todo esto

-Eres muy bonita, Zoe

Me besó de nuevo y bajó por mi cuello hasta mis senos, que palpó con sus manos. Yo quise oponer resistencia pero fue envano

- Tus tetas son deliciosas
-Uhm, por favor contrólate

-Me gustan tus pechos
-Mentiroso...so casada dejadme…
-Me gustas mucho, me dijo mirándome serio a los ojos.

Nos levantamos y nos fuimos  a dar un chapuzón ala piscina, en el agua aprovechó por debajo todo roce para excitarme. Salimos y nos pusimos a tomar sol, el calor estaba haciendo algunos estragos en mi cuerpo, siempre que algo así me pasaba  me sentía algo mas sensual que de costumbre y me encantaba estar libre con mi  cuerpo, sintiendo que el calor se apoderaba de mi .Esa maravillosa sensación de sensualidad comenzó a reflejarse en mis  movimientos y de a poco dejé que él se me acercara y me masajee suavemente. A medida que Javier  se acercaba cada vez mas, yo me excitaba y cuando quiso darme cuenta, lo tenia pegado a mi cuerpo, acariciándome nuevamente.

 

Queriéndolo o no, mi cuerpo latía, mi cuerpo necesitaba algo que yo quería contener pero era imposible, mis piernas se abrían lentamente ante ese contacto, como cediendo urgentemente al deseo que tenia acumulado desde hacia ya un buen tiempo.

Estaba a punto de serle infiel a su esposo y encima con su primo, el pensamiento me  atormentaba un poco

            -La suavidad de tu piel me fascina, sabes ¿???

-         Si ¿???

-         Javier, por favor….

-         Me detengo ¿???

 

Como decirle que se detuviera cuando la palma de su mano derecha se había deslizado a lo largo de mi muslo izquierdo y me había encendido mas aun la piel ¿???

Yo sentía que no podría decirle que no y al tiempo que tenía esa sensación, Javier  estaba acercándose con su boca a su cuello. La piel de los labios de él, en contacto con la  mía húmeda hacía que mi cuerpo se viera atravesado por una corriente eléctrica difícil de controlar.

 

-         Javier, y si viene alguien ¿?? Nos pueden ver ¡!!!

-         Tranquila, linda, si quieres vamos a un lugar más íntimo¡!!!

Me dejé llevar, me dejé conducir, creo que ahí mismo se podían alquilar cabañas, lo que si que al rato estaba dentro d e una y mágicamente las manos de Javier  se convirtieron en miles que la acariciaban por todos lados, se multiplicaban entre la parte externa e interna de sus muslos, subían y bajaban a mi  entrepierna con una ligereza y una experiencia que me cortaban el aliento.

Las manos de Javier  volaban sobre mis piernas, la piel traspirada le facilitaba cualquier recorrido que él emprendiera. Mis pechos estaban calientes, mojados y completamente excitados. La boca del primo de mi esposo los estaba enloqueciendo, no dejaba de lamerme los pezones, de morderlos delicadamente, de encerrarlos en sus manos y dejar que su lengua viajara de uno a otro rápidamente, sin darle tiempo a ninguno de los dos a sentirse desatendidos.

 

-         Que sabrosa sos, por Dios ¡!!

-         Hummmmmm, me encanta que me besen así ¡!! Seguí, seguí ¡!!!

Me bajó la tanguita del bikini y yo encantada veía como sus manos acariciaban mi culo.
Yo tomé y le bajé su yunga, con su ayuda, el pene, estaba tieso como una estaca y nos abrazamos desnudos.

Yo me fijé en su enorme pene y pensé, este lo quiero todito para mí. Me agaché y me lo introduje en mi boca. Estaba delicioso, no me entraba todo, buuff, le miré y vi cómo se estremecía de gusto; lo saboreé sobre todo por su glande y tuvo que sentarse en la toalla.
Me encantaba su pija; era enorme, suave, sonrosadito y con un glande bien gordito. No pude  evitar compararlo con el de mi  esposo  que ya hacía tres semanas que estábamos enfadados sin relaciones.

Este estaba más rico y estaba mejor dotado; además él me acariciaba dulcemente mis cabellos mientras le lamía su glande, mis labios se afanaban en darle placer; estaba muy excitada viéndole gozar...me introduje todo su miembro, que no entraba y él detuvo las caricias y me tomó el pelo, le saboreé su pija  y se lo saqué de nuevo, le miré con cara de  mujer lujuriosa , va de puta se dice , ¿no? y se acercó a besarme con mucha pasión sobre mis labios ardientes y con sabor masculino poniéndose de rodillas de tal manera que su verga  completamente erecta pegó contra mi abdomen y quedó pegado entre los dos.

Me gustó sentirlo tan pegado a mí, mientras me besaba sin cuartel, su boca era un hechizo, mis labios no los sentía, su lengua me hacía maravillas; yo le seguía tímidamente y me sentía muy a gusto...su miembro  calentito me daba una sensación mezclada entre placer y seguridad; me gustaba esa dominación tan varonil que ejercía sobre mí, pero a la vez esa sensibilidad que me hacía estar entre las nubes.

Me retiró varios cabellos de la cara y me dijo:

-Me gustas mucho, Zoe
-Tú a mí también, Javier

Me comenzó a besar el cuello y mis piernas flaqueaban, siguió por mis pechos -que era la parte menos atractiva para mí-, pero el chico me daba unos lametones y recorría con sus labios mis senos que me hizo echarme sobre la toalla entregada completamente a sus caricias.

Con sus manos me acariciaba mi piel, me besaba, me lamía...mis pezones estaban completamente erectos y estaba muy excitada. Se detenía en mis tetas y eso me gustó, me dio unos caricias y unos besos sobre mis pezones que me pusieron a mil...se acercó a mi y me dijo:

-Qué pechos tan sensuales tienes, que duritos

Volvió sobre su posición con la pija completamente empinada  y deseé en ese momento que tomara, me sentía empapada, estaba húmeda y abrí mis piernas, pero Javier, se retiró, acercó su cara sobre mi concha y comenzó a lamerme como un perrito donde más me gustaba.
El día anterior me había estado repasando mi sexo para estar peladita justo antes de masturbarme por la noche. Me gustaba que mi concha  estuviera suave y limpita de pelo. Javier, me lamía y besaba mi pubis con deleite y a mi me subía un calor por todo el cuerpo, mientras observaba de reojo cómo fundía su lengua en mi sexo y me tomaba de mis caderas con energía.

Comenzaba a tener unas sensaciones preorgásmicas de lo más placenteras y ya no quise ver más...bueno, es que no podía, estaba en una nube; eché los brazos hacia atrás, mi cabeza se giró y sólo recuerdo que me salían unos gemiditos entrecortados, al principio me daba corte gemir con más fuerza, hasta que me dijo él:

-Vamos, grita, no te oye nadie...¡Siente como una hembra !

Bueno, eso me puso más enardecida y comencé a gemir con fuerza, a la vez que mi amante , me  besaba los labios vaginales  y los saboreaba, me lamía la concha con maestría y sensibilidad...hasta que fue hasta el clítoris y con mucha delicadeza me lo acarició con la punta de su húmeda lengua y me daba todo el placer que os podáis imaginar, no me tenía de gusto, mi cuerpo se arqueaba como una anguila y él me tomó del culo.

Me abandoné completamente, mi cuerpo vibraba en continuos orgasmos y cuando é veía que temblaba mucho y gemía como una loca, me ralentizaba, me calmaba un poquito y volvía a la carga. Era lo más alucinante que me había pasado.

Cuando todavía me temblaba de gusto, noté que paraba y cambiaba de postura, se arrodillaba ante mí y comenzaba a besarme en la boca, en el cuello, en los pechos...tenía el cuerpo muy sensible a sus caricias, pero quise besarlo con las fuerzas que me había dado, como merecía. Le dije:

-Ahora, cojedme, soy tuya

Pronto se me escurrió, acarició mi sexo con sus dedos, estaba mojada de veras, cómo deseaba que me penetrara... puso su enorme  aparato delante de mi concha y entró dentro de mí con una suavidad maravillosa.

Estaba deseando tenerle dentro y qué gustazo fue sentir todo su dominio en mi sexo; su pene me llenó con suavidad y fuerza al mismo tiempo y me cubrió con su cuerpo sobre mí.

Con mis brazos le rodeé en su cuello y lo acaricié para sentirlo más cerca y comprobé que estaba sudoroso; acaricié su fuerte espalda masculina mientras entraba una y otra vez con soltura en mi cuerpo entregado a su lujuria a la vez que oía su respiración.

Me sentía tan excitada, tan completa...me penetraba con tanto gusto, con tanta suavidad...era un gustazo; me miraba y me besaba los pechos de vez en cuando, me lamía mi sudor entre las mamas y no se detenía en su juego amoroso.

Se arrodilló y sacó su miembro  y me lo puso en el clítoris y lo frotó con suavidad, también en mi concha, lo volvió a meter, a sacar, mi clítoris que se volvía loco de placer, su pija que era gigante.

-Cojedme, Cojedme!!!

Me puso tan excitada que necesitaba más ritmo, necesitaba que me penetrara fuerte y así lo hizo, hundió su pija hasta dentro de mí y sentí más calor mientras mi vagina vibraba de gusto y cada vez su ritmo era más rápido...le tomé con mis piernas y le rodeé su espalda para que me cojería bien dentro y sintiera mis contracciones.

Comenzamos a gemir los dos. También notaba sus espasmos y sentía que decrecía su ritmo...yo no sentía más que contracciones de mi vagina que irradiaban por todo mi cuerpo...estaba flotando de placer y comencé a gemir con fuerza, no podía aguantar de placer...incluso él soltaba algún grito entrecortado que me ponía a mil.

Mis bombeos se aceleraban y sollozaba de un placer incalculable que me tenía sumida en el mayor de los orgasmos...mi cuerpo se arqueaba, temblaba como una fierecilla y de pronto:

-Ahhhh! Ahhhh!!!!! ¡¡Zoe……aaaaaaa!!

Sentí sus contracciones dentro de mí, el primer orgasmo simultáneo que había tenido, mientras llegué aun orgasmo con fuerza...fue de una fuerza e intensidad asombrosa....sentía sus contracciones dentro de mí y su leche caliente que me quemaba y me inundaba de gusto mientras sentía el bombeo de mi macho salvaje en el fondo de mi.

Nos quedamos fundidos mientras su orgasmo perdía fuerza, pero sus contracciones se espaciaban y me hacían suaves toques en mi interior, yo seguía degustando mi orgasmo menos intenso ya, aunque sentía su pija dura en mi vagina, muy húmeda y caliente.
Nos quedamos fundidos en un cuerpo goteando del calor que hacía. Mi ardiente macho salvaje había quedado extenuado sobre mi cuerpo y yo le acariciaba en recompensa a su esfuerzo, mientras oíamos el rumor de las olas y las gaviotas sobrevolaban la playa.

Por fin me miró a los ojos y me besó.

-Cariño, ¿dónde has aprendido a cojer tan bien?
-Una mujer así no se tiene todos los días
-Venga...si habrás estado con cientos
-No como tú; estás muy buena...

Y me besó cálidamente mientras notaba su pija erguida de nuevo.

Yo estaba muy excitada, este chico me había puesto las pilas y no estaba dispuesta a dejarlo escapar. Me agaché y le di una chupaditas...y cómo sabía a macho, aún me excité más.
Empecé a desear  entonces es me la metiera por el culito, se levantó, me tomó por detrás y sentí su pija sobre mi trasero, mientras me besaba sin verlo.
Sin decir más me arrodillé y me puse en posición del perrito. Sabía que le iba a incitar un montón esta sumisión hacia él; a mi me encantaba ser dominada en esta postura, me excitaba la posición de dominio que ejercía el  hombre en esa postura, a mi esposo , eso le parecía que yo así era muy vulgar y muy puta, pero a mi me encantaba un montón .No lo voy a negar, esta postura no es la que más me gustara, pero sí la que más morbo me daba y con Javier y su gran pija, estaba deseando que me lo hiciera así; tenía curiosidad para ver por dónde empezaba.

El me pidió que subiera la cola y puso una almohada debajo, me acarició el culo
redondo, casi perfecto y no exagerado, bien proporcionado y con un gracioso huequito – Él me la metía por la vagina, no sin antes darme unas caricias por mis labios ostensibles y húmedos. Sentí cómo su pene se hundía dentro de mí con un gusto increíble, me encantaba tenerlo dentro de mí, de nuevo.

 

Con su sexo duro y erecto, Javier comenzó a acariciarme la entrada del culo. Daba vueltas sobre los bordes de mi agujero con la punta de su sexo, empapado con mis líquidos. Iba y venia con la cabeza de la pija, excitando toda la zona y jugueteaba con un dedo en la entrada de mi  cola, la preparaba, la lubricaba con esmero.

 

-         Por favor, no me hagas desearte más….

-         Te gusta que te cojan así ¿?

-         Si…. no me hagas esperar mas …

-         Que estas esperando ¿???

 

El tono perverso en la voz de  mi amante me excitó más todavía y dejando salir lo más perverso de mi interior, se lo dijo con todas las letras.

 

-         Quiero que me  rompas el culo….

 

No lo volví a repetir. Cuando terminé la frase y sin más vueltas, sentí que dejaba de acariciar el agujero de su culo y en su lugar, acomodaba la cabeza de su pija.

 

Respiré hondo y la sentí  entrar, sentí  que mis entrañas ardían, que un fuego impresionante me recorría por completo y que me abría a él para recibirlo.

 

Cuando la pija había entrado completamente contraje mis músculos internos para poder retenerlo dentro.

 

-         Que guacha que sos ¡!! Como me gusta que me encierren así ¡!!!

-         Te gusta sentirte dentro ¿???

-         Siiiiiiiiiiiiiiii, me encanta ¡!!!!

 

Parecíamos  uno solo. Los dos, pecho contra espalda, él montado sobre mi nos movíamos  al mismo tiempo, gemíamos  al mismo tiempo, él no cesaba  de moverse en mi culo, no dejaba de entrar y salir de mi, excitándome cada vez mas, alternando entre mi culo y mi concha, haciéndome sentir llena por todos lados, sin privarme del placer de ser cogida por todos lados y fantásticamente bien en ambos casos. Hasta que llegó el éxtasis y su leche desbordó en mis interiores y caí en un múltiple orgasmo.

 

 

lunaymagia_gitana@yahoo.com

 

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