Muchos admiradores y lectores me han pedido que continuase contando mis anécdotas .
Miles y yo para que el Pub diera mejores frutos económicos empezamos los viernes por las noches a hacer fiestas, con bailes, invitando a solos y solas.
Cierta noche , se e ocurrió ponerme una vieja minifalda roja bien llamativa, que de paso me quedaba bien ajustada. Como blusa tomé una bastante viejita, casi transparente, la que decidí usar sin corpiño alguno , ya que la luz en el pub es difusa . Un par de zapatos, de punta y tacones súper altos negros, y desde luego que un par de medias de del mismo color junto a una tanguita de hilo roja .. Nada más de caminar se me subía la falda, así que daba dos pasos y me detenía a empujarla ligeramente hacía abajo, ya que se me veía las nalgas fácilmente.
Encima de todo si me puse un saco sencillo, a parte llevaba de una mini cartera de piel de leopardo, me maquillé de manera algo exagerada.
Apenas fueron ingresando a algunos al verme en la barra por poco que les daba un ataque cardiaco, mientras que otros mas audaces hasta le preguntaron quien era esa hembra, esa puta así vestida.
Miles al ver como me miraban se puso rojo como un tomate, pero le parecía bien que ellos me ofrezcan conversación y consumiesen .
Así que tuve muchos que me invitaron a beber algo, cosa que nos venía muy bien para aumentar las ganancias .Yo hasta aceptaba bailar o ir a algún sitio mas oscuro dejándolos que me toquen un poco, pero siempre manteniendo cierta distancia
Ya entrada la noche un hombre maduro no pudo evitar que se le escapase una pequeña sonrisa, para decirme que le gustaba mucho . De inmediato me preguntó si deseaba tomar algo, a lo que le respondí que si, cuando finalmente pidió asiento, como todo un buen anfitrión entendedor una botella bien frapé de brut nature según suis palabras para que nos podamos relajar y pidió una troillet de lo mejor del pub, Miles aprovechó y nos acercó saladitos deliciosos de queso, anchoas, aceitunas, palmitos hasta con un toque de caviar del verdadero. De lo mejor y de los mas elevado de precio de nuestro pub.
Apenas bebimos unas copas , me invitó a ir al reservado, un lugar con muy poca luz que hay en el entrepiso del pub, llamado salon vip o reservado .
. A medida que me fue sirviendo y probando, hablar y me pidió que le contara todo lla historia del pub y de mi esposo y el cordialmente me estuvo escuchando por un largo rato. Cordialmente como si fuera lo mas natural me fue preguntando que haría yo para que el pub sea muy rentable, hasta donde estaría predispuesta a aportar.. Ya en esos momentos el maduro me ofreció otra copa de brut nature, que sin perder tiempo me lo tomé.
Al principio no comprendí, hasta que de golpe entendí lo que el quería hacerme entender. Fue cuando él me preguntó bien imaginemos que me dirías si trato de abordarte, preguntándote, ¿Cuánto cobras? Le respondí que sinceramente, ni idea tenía de cuanto cobraba una puta, fue é que diciéndome, continuemos con el juego, y supongamos que yo saco unos cuantos billetes y te los muestro, y acto seguido sacó su cartera, y extrajo un grueso fajo de billetes todos de alta denominación ( 100 pesos )
saró unos cuantos, guardándose el resto, y aun así lo que dejó en su mano era mucho, más de lo que estábamos sacando en una noche común en el pub.
¿Si fueras una puta que dirías? Que si, si es por todo ese dinero, respondí de inmediato. Él se sonrió preguntándome, y que estaría dispuesta hacer por esta cantidad.
Nuevamente me quedé en blanco, y él sonriéndose nuevamente me dijo, a tu futuro cliente o sea yo, debes decirle que de todo, y de todo es de todo, ¿entiendes?, pensé por unos instantes y le respondí, o sea sexo normal o sea vaginal, anal, y oral, y terminó él diciendo y también manual. Cosa que no entendí hasta que moviendo su mano derecha, con el puño cerrado, de arriba abajo repetidas veces, que avergonzada comprendí que significaba eso de manual.
Si todo eso suena muy bien, y mientras yo seguí hablando él me volvió a servir otra copa , diciéndome de inmediato. Para después decirme, lo que pasa es que tienes miedo, primero de que alguien en la calle te fuera a reconocer , se hable de ti, se hagan rumores , verdad, y segundo pero no menos importante, que tu marido te supiese que estas teniendo sexo con otro por dinero caminando, haciendo la noche como dicen. Ciertamente me di cuenta de que también tenía miedo de eso. Cuando él me dijo, pero conmigo puede sestar bien segura, podemos ir a mi departamento, puedes alirde aquí tu sola y nos encontramos en donde quieras. Quiero que seps que conmigo estarás bien segura
Los únicos que estamos testaremos enterados somos tú y yo, y no voy a irle con el cuento a tu esposo al que no conozco, para decirle que me acosté con su mujer. Así que te parece si realmente quieres hacerlo , tan solo por esta noche, la haces de puta conmigo.
Yo me quedé sin saber que decir por unos instantes, hasta que él mostrándome el dinero me dijo, después que te decidas es algo bien fácil, y te aseguro que no la pasaras nada mal. Entregándome todo ese dinero en mis manos, me dijo. Anímate, y de manera automática, guardé todo el dinero en la pequeña cartera.
Pero cuando levanté la vista y vi su rostro comprendí, que desde que él me vio en la barra con esa mini y mi maquillaje, vestida como una mujer de la noche. Su intención era acostarse conmigo. Lo que me causó gracia, en medio de todo, fue la manera tan astuta, en que me fue convenciendo para que me convirtiera en su mujer por una noche .
Bien pude decirle que no y devolverle todo su dinero para después marcharme indignada y sintiéndome ofendida. Pero me di cuenta de que en cierta forma o manera, al acostarme con él, por dinero. Ayudaba n parte de mi esposo a pagar las deudas que habíamos contraído para embellecer y agrandar el pub , además el tipo de unos 50 años no estaba del todo mal y como bien me recomendó, no pensaba contarle nada a Miles por el momento . Así que apenas él me tomó entre sus brazos, decidí que procuraría disfrutar tan especial momento y dejé que me besara en el reservado. Me manoseaba y me tocaba toda.
Le besé la boca, metiendo mi lengua bien adentro de la suya, el me besó el cuello, las tetas entre la blusa y me condujo haciéndome descender hasta su pija , ya la tenía bien dura como una piedra. Ahí sentí deseo, se veía tan apetecible mientras la miraba me estaba mordiendo el labio de puro deseo que sentía por meterme esa pija dentro de mi boca, y es lo que hice, empecé a lamer el capullo con mi lengua, dándole unas buenas lamidas, llevándome la gotita que le salía, la lamía de arriba abajo, y lo miraba, yo estaba recostada en su pelvis , Me la empecé a meter en la boca poco a poco, y a succionarla, notaba como le gustaba, y así seguí pero cada vez más fuerte, veía como él deseaba más y más hasta que se lanzó y me tomó de la cabeza haciendo que me la metiese más en la boca y no me dejaba sacarla. Yo empecé a apresurar el paso pensando en que él quisiera eyacular, pero el mismo me hizo ir deteniendo el ritmo para decirme. Quieta, eres buena, eso me encantó, como me imaginé, pero te pago para estar en otro lugar algo mas cómodos que me dijo que sería mas conveniente ir a un sitio mas íntimo. Y así acordamos, Hernán salió para abonar lo consumido y me esperaría en su auto a una media cuadra, ala vuelta del pub.
Yo enfilé en el baño, al arreglarme un poco me miré en el espejo y vi mi cara rebosante de puto deseo, deseando que me hunda esa buena pija , Hernán .
Al salir él ya no estaba, se me acercó mi esposo uy me dijo que mi amiguito ( asi él llama a quienes son amigos míos con derecho a roce o a ir al vip) había pagado todo sin problemas que había dejado una buena suma por el brut nature y los saladitos .
Sólo le dije: que bien, me alegro mucho acordé ir a dar una vuelta en su auto , esa frase y mi beso suave suave en los labis y la frente era nuestro código .Con eso él sabía que yo me iba a encamar con alguien, mi esposo para aquellos momentos ya era un cornudo consentidor.
Al ingresar al auto de Hernán , le pedí aduciendo razones de urgencias en mi calentura que fuesemos a Intime, un hotel a unas tres cuadras de donde estábamos, de esos que s entra con el auto. En mi interior e sentía mas segura alli, ya que a Hernán recién lo conocía y temía que en su casa pudiese pretender algo raro. Al hotel ya había ido con algunos de mis amantes y hasta mi esposo sabía que si salía con ellos iba a ese sitio por seguridad.
Ya al ingresara la habitación me comenzó a besar y a manosear todo mi cuerpo, yo le respondí de igual manera, dejando que me acariciara toda, sin mucho esfuerzo, ya que la ropa que tenía puesta, en cosa de pocos minutos, ya se encontraba sobre la alfombra de la habitación . Mientras que él continuaba besándome por todas partes, e introduciendo sus manos entre mis piernas. Al tiempo que me comenzó a decir lo buena que yo estaba, que desde que me vio con esa facha de puta, se le metió entre ceja y ceja acostarse conmigo.
Sus palabras en alguno que otro momento me hicieron sentir, algo ofendida la verdad sea dicha, pero en otros momentos me hicieron sentir sumamente excitada. Quizás por la cantidad de tragos que había bebido, comencé actuar como si realmente fuera una puta cualquiera. Al punto que cuando colocó sus manos sobre mis hombros, sin demora alguna, al tiempo en que me agachaba frente a él, también me quite mis medias y mi tanguita de hilo , las sostuve entre mis dedos dándole vueltas sobre mí cabeza, y después las tiré al piso riéndome. No había terminado yo de extraer su miembro del pantalón, que con mi otra mano, abriendo mis piernas comencé a acariciar con fuerza mi clítoris ante sus ojos.
Al terminar de sacar su miembro bastante erecto, comencé de manera seductora a pasar mi lengua lentamente por sobre la cabeza de verga, para al tiempo que yo seguí toqueteándome mi concha, luego comencé a mamar su verga.
Quizás por lo morbosa de la situación, por lo bebida que estaba y por ser la primera vez en mi vida, que yo recuerde, donde me pagaban por tener sexo disfruté de un tremendo orgasmo, por estar acariciando yo misma mi concha. Pero lo que más me sorprendió fue que Hernán , a pesar de lo mucho que me esmeré al mamárselo, no llegó a venirse.
Sino que en cierto momento me indicó, que me acostase sobre la cama . Donde apenas me recosté, él separó mis piernas, y nuevamente me sorprendí cuando en lugar de bajarse los pantalones, dirigió su boca directamente sobre mi concha, con sus dedos separó algunos de los pocos vellos de mi pelada cueva y con gran seguridad, sin arrugar la cara se dedicó salvajemente a mamar toda mi concha, no únicamente mi clítoris, sino que chupo y hasta mordisqueó de manera tan sabrosa los labios de mi vagina, que en cosa de poco tiempo relativamente, disfruté de otro frenético orgasmo, ya que como se imaginaran, Miles nunca me ha hecho algo ni tan siquiera remotamente parecido.
No bien mi amante ocasional terminó por dejarme sabrosamente agotada después de esa tremenda mamada, que cuando me insinuó que me acostase sobre la cama boca abajo, sin pensarlo dos veces le obedecí, de inmediato sabiendo lo que me esperaba, pero a diferencia de otros amantes . Sus dedos exploraron mis nalgas, y al poco rato sentí la caliente cabeza de su verga, como se hundía dentro de mi apretado culito. Casi al tiempo que nuevamente con algunos de sus dedos me agarraba mi concha, apretándomelo de manera tal, que al mismo tiempo en que sabrosamente me daba por el culo, disfruté de otro colosal orgasmo. Continuó clavándome su miembro, mientras que yo movía mis caderas, como me dijo él en más de una ocasión, como toda una puta.
No fue hasta que pasó un largo rato de sentir como entraba y salía su verga de mi culo, una y otra vez, que finalmente él se vino dentro de mí, apretándome con fuerza, y dando fuertes empellones, contra mis nalgas. A pesar de lo mareada que estaba, y quedé bien molida, pero soberanamente satisfecha, pensé que ya él había dado el máximo. Pero justo cuando pensé en entrar al baño, me tomó por la mano, y me condujo con una de sus manos me hizo la seña de que le hiciera la paja.
Una cosa que hice mal, fue que cometí el error de pensar que Hernán ya no aguantaba. Cuando comencé a pajearlo, y voluntariamente lamiendo y chupando su pija. Vi hasta con cierto grado de asombro, que su miembro se volvía a tonificar. Realmente no demoró mucho en clavarme su buen pedazo de carne entre mis piernas, hasta el mismísimo fondo de mi mojada concha.
El se dedicó a mamar mis parados senos, mientras que si mucho esfuerzo continuaba clavándome toda su verga. Hasta que nuevamente después de un largo rato de yo estar moviendo mi cuerpo, bajo él, se vino dentro de mi concha.
Yo me quedé molida, y por espacio casi una hora, creo que hasta me dormí en la cama . De no haber sido por él que nos despertaron desde recepción diciéndonos que había concluido el turno y debíamos marcharnos , yo me di un reparador baño, lavando mi culo y mi concha hasta quedar como nueva. Mucho más despierta me vestí, luego me acompañó hasta la puerta del pub.
Al llegar me llevé la sorpresa que aún había gente , mi esposo, me saludó besándome, me preguntó si la había pasado bien. Le respondí que fantástica , que luego le contaría .
Apenas me acomodé en la barra que un hombre de 45 años se me presentó, me dijo:- me llamo Manuel, soy taxista , terminé de trabajar, estoy aquí relajándome. Me preguntó si estaba sola al responderle que si , me sonrió y tomándome de la cintura me dijo si podía hacerle compañía, al preguntarme que tomaba, le dije que un buen champagne y pidió una botella mientras me decía:-que bien que vos viniste podemos divertirnos mucho, hoy hice buen dinero. Su manera de dirigirse a mí, me dio la impresión de que él me confundía con otra mujer, pero enseguida me acordé del momento, mi vestimenta y lo que implicaba en ellos. Cuando le pregunté a que se refería, me respondió, bueno nena, ya sabes puedes hacerme compañía y tendrás tu regalito.
Realmente no me hacía falta hacer eso nuevamente , ya que tenía dinero, pero momentáneamente pensé en Miles, en ayudarlo y lo bien que lo había pasado, dejé de lado mi cansancio
Así que le dije a Manuel, vamos aquí al reservado y hablamos . Escogí el mas íntimo de todos, aquel que quedaba casi aislado del resto. Allí mientras bebíamos .Dejé que me tocara y me besara .En un momento le dije: Bien hablemos de los nuestro y le pasé una buena tarifa , -el dudó un poco, me dijo :-estás rebuena , pero debe quedarme algo, me regateó un poco, quedamos que sólo sería hago simple, vaginal nada más, y me dijo hagámoslo aquí.
Le respondí :- Ok , man vamos hacer lo nuestro .Y él comenzó ha acariciar mis muslos, y entre mis piernas hasta que sus gruesos dedos llegaron a tocar mi concha por encima haciendo a un costado la tanguita y sin esperar a que él actuase, me comencé a subir la falda, para después quitarme las medias y la tanguita . El se me quedó viendo mi concha, para luego decirme:- que rica y sabrosa estás .
Me recosté en el sofá doble del reservado y abrí mis piernas de par en par, mientras que él sin quitarse o bajarse los pantalones, sacó su miembro, y de inmediato apuntándolo contra mi concha, con una de sus manos, lo dirigió, y comenzó a penetrarme. A medida que el taxista continuaba metiéndome su verga, sin dejar de moverme, pensaba en Miles, nuevamente a medida que sentía los embates de ese hombre, mentalmente me decía a mí misma, pobre Miles que puta tenes de esposa, pero te ayudaré económicamente .Al mismo tiempo disfrutando de todos y cada uno de los embestidas que sentía sobre y dentro de mi concha. Así el apuró y me inundó con su leche.
El taxista se bajó, y yo me levanté y el salió y se retiró a pagar lo consumido.
Luego sin el menor remordimiento de conciencia, me comencé a vestir, luego fui al toilete y conté todo el dinero que me dio el Don, y resultó ser mucho más de lo que yo había calculado. Lo sumé a lo del taxista , lo escondí entre mis cosas y bien agotada, pero enormemente satisfecha, fui a hablar con Miles sin el menor remordimiento. Tuve que decirle que al día siguiente le contaría los detalles ya que estaba muy agotada.
Barbara