Para ese día de visita a la casa de Juan Pablo, un viejo amigo de mi novio y
mío, llevaba dos años y medio de novios. La relación se encontraba en lo mejor y
podíamos estar seguros de amarnos locamente. Mi novio se llama Cristián y lo
último que supimos de aquel amigo a quien íbamos a visitar fue de que estaba
viviendo en un departamento con un amigo suyo y su hermano, pero nunca me
imagine que aquel amigo de Juan Pablo estuviera tan fuerte , tan sensual ni que
mucho menos me fuera a encantar de tal forma, tanto... que me hiciera dudar del
lindo sentimiento hacia mi novio; ya íbamos entrando en el apartamento, le vi...
Y era un tipo de unos ojazos negros y cabello también negro oscurísimo, de una
risa espectacular, alto, atlético y de una voz celestial, acompañada de un
perfil muy masculino.
Lo primero que pensé cuando lo vi fue: "qué bueno que estás guacho"-creo que
hasta llegué a expresárselo con la mirada cuando se presento de mano conmigo, me
dijo-"Julián Andrés, mucho gusto"-me miró de arriba a abajo y repitió esa mirada
de inversa, la verdad me desarmo, sentí que acababa de conocer a un hombre full
que se había caído de los cielos, o que de pronto salía de los mismos infiernos;
que tentación mas grande, pero que sensación tan especial sentía mi cuerpo nada
mas con escucharlo, en toda la noche no hacia otra cosa mas que escuchar esa voz
tan seductora y esa risa pícara que me hacían pensar en hacerle el amor algún
día...
Pero la noche nos avisaba a mi novio y a mi a que ya era hora de partir, nos
despedimos de cada uno, pero a él lo mire y le dije-"adiós"-guiñándole los ojos
y mostrándole mi linda sonrisa, algo de lo que mi novio se dio cuenta.
Pasaron los días, solo me la pasaba pensando a Julián Andrés y en las únicas
palabras que compartimos... su nombre, cada vez que lo pensaba sentía como si el
me dijera al oído su nombre, seria exquisito hacerle el amor, pero... había un
pero... mi novio, ese hombre que me cautivo después de haberme cansado de tantas
travesurillas y de tantas noches de pubs y discos en las calles de Buenos Aires
o, la chica de miles de conquistas de un solo amor cuyo nombre era Cristián,
pensando y deseando de nuevo esos aires de libertad para acabar en una cama con
un nuevo amigo de mi novio.
Si de verdad amaba a mi novio, que hacia deseando a otro en silencio? fue hay
cuando me propuse no pensar mas en Julián, pero en ese mismo instante después de
mi resolución cuando me dirigía a el baño sonó mi teléfono, lo conteste con
rapidez y era el, el chico de la voz sensual, Julián...me pregunto con tono de
curiosidad: -"hola, con quien tengo el gusto de hablar?"- su voz era
inconfundible, pensé en colgar el teléfono, pero seria ridículo, que pensaría si
se llegase a dar cuenta que era yo?-"hablas con Lorena, con quien hablo?"-aun
sabiendo quien era-"con Julián Andrés"-me mordí los labios y cerré mis ojos
recordando cuando lo vi por primera vez,-"hola, como estas?, y eso que llamas?,
como conseguiste mi teléfono?"-le respondí efusivamente, pero en tono
suave-"solo quería saludar a tu novio, el mismo me dijo que en caso tal que no
contestara el celular lo podía llamar a tu casa... por que, no te gusta que
llame a tu casa?"-le dije:"no como se te ocurre, el caso es que el no esta, y no
creo que venga hoy"- a pesar que le dije que mi novio no se encontraba en casa
seguimos hablando de otras cosas, ya que me había propuesto pues que entonces
habláramos los dos un rato hasta que Cristián llegara, me pareció un muchacho
inteligente, agradable, y muy cariñoso dado a la forma en como me hablaba o
respondía de buena forma en mis conversaciones.
En un ir y venir de palabras me dijo: "no se si te agrade que te diga algo, pero
con todo respeto a tu novio, me pareces una chica espectacular con un par de
senos y piernas muy bien puestas, perdóname, pero no sabes cuanto me gustaría
haber tenido una novia como tu, no solo por tu físico, si no por tu simpatia,y
disculpa si te ofendo, pero me dijo Juan Pablo que eras una chica de mente muy
abierta"-Al escuchar esas palabras, me dieron escalofríos, no sabia que decir,
me puse nerviosa, pero mis nervios no me ganaron y le respondí-"bueno la verdad
me siento alagada que un hombre como tu me diga eso, pero no me sorprende, ya
que me lo han dicho muchas veces._tratándome de hacer la interesante, seguí
diciendo _ lastima..." -el respondió ansiosamente-"que te da
lastima?"-"nada"-respondí arrepentida, tratando de evitar mas palabras le dije
que cuando llegara mi novio le diría que lo llamase de inmediato y di concluida
la conversación donde aquel hombre que me movía tanto el piso me había confesado
que le parecían atractivos mis piernas y mis senos.
Pasaron los días y cada vez mi novio y yo nos hacíamos mas amigos de Julián,
Cristián lo invitaba los fines de semana a tomar y escuchar música o a veces
íbamos a un billar muy lujoso cerca de Palermo, donde Cristián me enseñaba a
jugar mientras yo con mis escote le enseñaba a Julián el nacimiento de mis
grandes y redondos senos, con los cuales Julián jugaba con la mirada perdida
entre ellos. No lo voy a negar vivía seduciendo sin que mi novio se diera cuenta
a Julián, me ponía mi ropa mas sexy cuando sabia que vendría con nosotros, lo
miraba de arriba a abajo cada vez que se juntaban mis ojos con los de el.
El lo sabia, me encantaba, se lo demostraba, mas no se lo decía, un día que
estaba en mi casa sentado en el sillón frente al mió, lo notaba mas nervioso al
saberse un poco embriagado y frente a mi, me miraba las piernas que tenia yo
cruzadas con una corta falda negra que casi mostraba todo lo que el quería ver,
de repente mire a mi novio que se levantaba borracho del otro sofá y dijo que
iba adormir por que no podía mas de la embriaguez.
Era el momento, nos miramos, nos dijimos entre miradas... HAGÁMOSLO, acércate a
mi...decidí darle gusto a su mirada furtiva, abrí mis piernas delicadamente,
para que viera lo lindo que tenia para el esa noche, cortes invitación, me rey
de el y asentí con mi cabeza para que viniera, me miro y me dijo con su sonrisa
picarona..."que quieres?", le respondí… "averígualo..."
Julián se paro, y vino hacia mi lado se sentó y empezó a hablarme al odio... "me
encantas"-"me estas volviendo loco, no sabes cuanto me he pasado las noches en
vela, pensadote, deseándote, me quiebras hasta los huesos"-me decía mientras
pasaba sus labios por mi cuello y oreja izquierda, sus manos eran inquietas y
mis ojos cerrados hacían que mi pensamiento siguiera cada roce de sus manos
locas por mis piernas las tocaba en mis rodillas circularmente y subía de arriba
a abajo, me sentía quemar, necesitaba que me tocara , quería que hiciera de mi
lo que quisiera.
Le dije... "no se si sea pecado hacerte el amor ahora mismo, pues pecaré toda la
noche"-le pedía susurrando que me tocara, mientras me ponía encima de el
sentada, de repente sentí como pasaba su mano por mi sexo y como alzaba con sus
dedos las partes laterales de mi tanga poco a poco fue tocándome suavemente
hasta que me dio un dedo, luego a medida que avanzaba en velocidad metía mas,
luego tres, estaba loca, insaciable, el solo cerraba los ojos y yo lo veía
sudando, frenético, su aroma, me invito a que explorara su cuerpo le quite su
ropa mientras me daba dedo como nadie, le desabroche la camisa luego me quite y
le quite su pantalón, vi su miembro grueso y duro escondido en un calzoncillo
blanco-"hay que rico"- le dije picadamente-"que vas hacer?"-pregunto mientras
tocaba mi cabeza, solo baje sus calzoncillos y bese primero solo con mis labios
la cabeza de su pene, chupándosela, mientras acariciaba sus testículo, el alzaba
sus caderas de la emoción, no sabia que hacer conmigo y yo no reconocía si era
el infierno o el mismo cielo, pero le di una mamada en la cual el disfrutó como
loco cuando entraba su pene en mi boca y lo sacaba con rapidez.
Me quitó la blusa al pararme, hizo lo mismo con mi corpiño, me lamía mis senos
redondos y grandes mientras me alzaba la falda y me quita mis tangas ya que
estaba parada, a veces apretaba su cara entre mis senos y el me miraba con esos
ojos que me enloquecieron desde que lo vi, me abrió las piernas y me puso encima
de el, sentí su miembro mojadísimo y aun parado y fuerte, que rastrillaba mi
vagina de arriba a abajo, estaba mojadísima, a punto de venirme, le dije ya
enloquecida del todo-"métemela, métemela"- suavemente me la metió mientras me
miraba con esos ojos y me decía :-"te voy a comer toda, tu dime como
quieres"-empecé a moverme circularmente, de arriba a abajo, vertical y
horizontalmente, apretaba su sudoroso cuerpo contra mis pechos y me enloquecía
sentir su desquiciada respiración en mi cuello y cara, me daba nalgaditas en mi
culo, y me decía -"que buenas nalgas tienes, mami"- me sentía una diva, una
diosa...
Se vino, no alcanzó ni a quitarse de la emoción, sentí su liquido hirviente
dentro de mi, seguí moviéndome, esta vez el acostado y yo encima, me movía
suavemente de arriba a abajo, sentía una sensación increíble al saber de todavía
su erecto pene acariciando mis paredes, me sentía fuera de si pero no quería
acelerar mis movimientos, quería mas y mas, mis latidos se aceleraban, mi pulso
no daba mas, lo mordí queriendo ahogar mi frenética pasión en esos momentos,
quería mas y mas y mas hasta que mire sus ojos y en un rico sentir de sus labios
contra los míos sentí que me vine. Descanse alrededor de 10 minutos sobre su
pecho y luego me pare fui al baño me vestí y le di un beso, antes de decirle que
me ni siquiera nos habíamos percatado que mi novio estaba en el cuarto durmiendo
mienta nos revolcábamos los dos,
-Me dijo:"Lo importante fue que nos encantó, ojala se siga repitiendo mis
encuentros contigo y las borracheras de tu novio".
bebota18@ymail.com
Wanda
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/5857