Después de aquella terrible sesión con el médico cuyo nombre era Raúl Lili mi esposa parecía más dichosa . Siempre sonreía como si estuviera muy a gusto , considero que era consciente que tendría en su médico un semental morboso ue le habría una gran oportunidad de placeres insospechados
La verdad es que lo ocurido con el médico , su ayudante y Lili me
puso muy caliente, y llegó el momento de volver a su consultorio. Ella se vistió
con una de sus minifaldas con las que se les ve medio culo y un jersey
de cuello alto pero ajustadísimo a sus pechos y a su cintura. Era todo
un bombónApenas ingresó al mismo la conversación fue más directa al grano de lo que me esperaba.Él le presentó a mi esposa a su amigo Roberto , un médico colombiano que estaba haciendo la residencia ,Raúl como si sólo se tratara de presentar a mi bella mujer , le decía al otro , lo buena que estaba Lili y poco a poco ambos empezaron a hacer cada vez mas comentarios aduladores de su carita inocente pero a la vez de vicio,
de su figura sensual , luego de su culo, y cada vez los comentarios eran mas
atrevidos. Finalmente le explicó sin tapujos lo puta y lo perra que
era Lili en l el sexo . Yo estaba alucinandopor la cara de viciosa y coqueta que ponía Lili creo que le debían estar bajando por las piernas los jugos de su deliciosa concha . A mi se me caía la baba de verla así de caliente porque la conozco bien y no
puede disimularlo, se enrojece un poco, sonríe sin parar y su
respiración se vuelve entrecortada. Siempre usa tangas minúsculas y no
paraba de cruzar las piernas con aquella minifalda de un lado para
otro.
Luego de deambular sonriendo y midiendose ella le comienza una mamada monumental a Raúl. Estaba agarrada a aquel miembro como una yegua en celo y
Raúl le comentaba a su amigo: ¿ves lo que te decía? ¿Es una puta
viciosa tal como te comenté o no?
Roberto le respondía: Si... tenías razón. Pues prepárate yegua que te
vamos a dar por todas partes hasta que nos hartemos…
- si…yo encantada…hacedlo por favor….
Respondió Lili mientras miraba fijamente a Roberto pero sin dejar de
sacarse aquella pija de su boca…
Ella cuanto más la trataban como a una puta más se excitaba y solo le importaban
aquel par de pijas.
Ambos comenzaron a manosearla , acariciarla y besarla mientras le quitaban la
ropa. Dejándola solo con las medias negras y unas ligas que usa
habitualmente porque dice que se siente más caliente con esa ropa
interior. Estaba espléndida, sus tetas, su cintura, su culo…
increíble. Tiene la piel suave como la seda y siempre va totalmente
depilada. Es una costumbre que tiene, no Lili nunca ni un pelo en el
sexo ni en ningún otro rincón de su cuerpo. La llevaron auna camilla que staba en una especie de habitación al cotado del consultorio con espejos en el frontal y en
el techo. Ellos fueron un momento a quitarse la ropa y yo aproveché , Lili tenía una excitación inaguantable por lo que me empujó y me tiró encima de la camilla, me
desabrochó la bragueta y allí mismose clavó mi pija en su sexo.
Lili exclamaba:
Ufff! Aprovéchate ahora porque no vas a mojar mucho más esta noche.
Quiero esas dos pijas para mi solita y pienso aprovecharlas al
máximo. ¿De acuerdo cariño? De momento con la tuya simplemente tengo
algo con que llenar esta cueva húmeda y caliente que me pide guerra …
Y solo había dado un par de envites cuando aparece Roberto desde atrás.
Estaba desnudo y de verdad que tenía una verga increíble. Aún mayor
que el de Raúl…Lili vio aquello de reojo y ya se puso caliente.
Aceleró el ritmo con el que me estaba cojiendo. Como si de repente le
hubiera entrado prisa. Pero no tubo que esperar más. Aquel chabón sin ni
siquiera avisarla tomó a Lili por detrás y le metió toda la tranca
directamente en el culo. Ella gritaba de dolor y de placer. Yo notaba
aquel miembro aprisionar las paredes entre la vagina y el culo. Ella
después de unos instantes empezó a gemir y a moverse arriba y abajo. Y
yo, con aquella visión yo ya estaba a punto de correrme y al
detectarlo Lili, decidió hacerme salir de allí debajo. Lili siempre
quiere que no me corra antes de tiempo. Quiere que la vea disfrutar
con la mano en mi pija, haciéndome pajas y siempre a punto de
estallar de placer. Así que enseguida Roberto se puso en mi lugar. Lili
se miró la cara de Roberto y le sacó su lengüecita tanto
como pudo para pasarla por donde el quisiera . En seguida Roberto le metió su instrumento en la concha y Raúl ocupó el otro agujero. Como dos máquinas empezaron a penetrarla por los dos agujeros a un ritmo increíble. Ella empezó a chillar:
aaaah! Aaaahh que gusto…así…no pareis aaaahh como me gusta que me
reventéis todos mis agujeros..aaaahhggg..
Raúl : ¿Te gusta perra? Disfrutas como una yegua ¿eh? Vamos, dile a
tu marido como te gusta…
Lili: Si…me gusta, no puedo evitarlo. Me gusta tanto ser cojida por otros machos ...por favor, no paréis nunca. Me encanta ser vuestra perra y que nunca dejeis de penetrarme…aaaahh
Lili me miraba a veces con cara de puta como dejándome bien clarito lo
que quiere y su derecho a tenerlo.
Desde atrás yo podía ver claramente aquellas dos pijas entrando y
saliendo sin parar de la concha y el culo de mi mujer. Era una imagen que
tendré siempre grabada en mi mente. En el espejo podía ver su cara de
gusto. Se relamía como una perra en una expresión de placer extremo,
sus ojazos a veces miraban el espejo y luego los cerraba a la vez que
gemía más y más, luego sacaba aun más su lengua y recorría sus labios
mientras levantaba su cabeza y miraba hacia el cielo como suplicando
que aquel placer no acabase nunca. Pero aquellos tipos no pararon,
hasta que a ella le vino un orgasmo inacabable que la volvió como loca.
Gritaba de placer mientras decía:
..asiiii. maaaas lo necesito ¿sabes cariño?…aaaahhh siii. Lo
necesito…soy así…ummmmh una una puta sin remedio, una putaaaaaa.
Después de la corrida de Lili ellos se separaron y ella se tendió en la
camilla cara arriba. Estaba deliciosa, sudorosa, sonrojada y feliz…Pero
aquello no había hecho nada más que empezar.
Raúl y Roberto se fueron al baño a higienizarse. Lili estuvo un par de
minutos con las piernas y los brazos abiertos, estirada en aquella
cama, suspirando y recuperándose de aquel polvazo. Yo estaba sentado
en un sillón porque la visión de todo aquello me había provocado una
flojera en las piernas que no me podía aguantar. Lili se levantó, se
dirigió hacia mi y cuando me vio con la pija tan tiesa puso su carita
de nena buena y me dijo: ¿todo bien? Espero que si cariño porque a mi
esto me va más que todo lo que había probado en mi vida, yo lo siento,
no puedo hacer nada por remediarlo. Voy todo el día caliente pensando
en todo esto cariño. Tu querías una mujer caliente y un poco yegua,
pues creo cielito que la has obtenido con creces. No tienes una mujer
caliente, sino toda una puta, viciosa y…infiel. Si amorcito, aún
pienso ponerte los cuernos muchas veces, te lo has ganado a pulso.
Entonces yo no pude aguantar más. La tomé por la cintura, le di la
vuelta y la senté encima mio clavándole la pija en su culo mientras
le decía que era una perra. Ella levantó las piernas quedando todo su
cuerpo sobre el mío y ella espatarrada con mi nabo en su culo y cara
arriba, enseñando su sexo abierto y rebosante de líquidos. Cuando
ellos salieron del baño y vieron aquello enseguida se
acercaron. Lili le dijo a Raúl: acércate. Dame tu pija…
El le puso la pija en la boca y Lili se agarró como una poseída a aquel
miembro mientras yo continuaba con mi falo metido en su culo. Se metía
toda, y digo toda, la tranca de aquel tio en su boca. Entretanto Roberto
se dedicó a la vagina . Se puso delante de ella y empezó a
examinárselo con sus manos. Le separaba los labios y le metía un dedo
para luego sacárselo y frotarle el clítoris cada vez más rápido. Luego
dos dedos….y tres, hasta que Lili empezó a suplicar: meterme una
pija…por favor metérmela. Necesito que me llenéis con una pija …
aaaahhh deja de darme con tus dedos y métemela….
Entonces la levantaron de allí y la tendieron de nuevo en la cama. Yo
de nuevo me quedé con la pija apunto de estallar. Esta vez Raúl la
tomó por la piernas y se las puso sobre los hombros. Y enseguida se
la metió hasta el fondo y empezó a bombearla a un ritmo increíble
mientras Roberto le metía la pija en la boca. Lili chupaba y chupaba
aquel pedazo de poronga descomunal, fascinante , enorme . Le mamaba los huevos sacando la lengua para luego ir subiendo y meterse la punta de aquella pija en la boca. De tanto en tanto se la meneaba con la mano mientras la miraba fascinada.
Ella con su sexo y su boca bien llenos me miraba con cara de corderito
inocente, como una niña pidiendo un caramelo, como suplicando que
entendiera y aceptase que era una yegua sin remedio, que necesitaba
aquello inexcusablemente y que la dejara hacer todo lo que se le
pasara por su morbosa cabecita. Yo no podía hacer más que hacerme una
paja mientras ella seguía con aquel espectáculo. Lili, que en casa
conmigo era dominante y con carácter se comportaba con ellos como una
perra sumisa. Hubiera hecho lo que fuera para contentarlos.
Yo me acerqué para ver la escena mejor y ella me tomó un momento la
pija con la mano pero yo se la tuve que retirar y decirle: Lo siento
cariño, estoy a punto de correrme y si tu me la tocas no podré
resistirlo.
Lili me hico señas para que acercara el oido a su boca y después de
darme un lametazo en la oreja me dijo: ummm Así me gusta cornudo mío.
Aun me excito mas sabiendo que tengo dos ,machos de verdad cojiendome
y que tu no puedes ni aguantar. Aaaaahhhh. Aun me das mas razones para
ponerte los cuernos…. ummmmh siiiiiii
Raúl seguía metiéndole la pija hasta el fondo y Lili cada vez
gritaba mas de placer, hasta que llegó de nuevo al climax estallando
de placer.
Luego Raúl se apartó de ella y lejos de dejarla descansar la hizo
tenderse mejor en la camilla. Luego desde atrás de su cabeza le sujetó
los brazos hacia arriba y contra el acolchado. Dejando unas piernas y
aquel sexo depilado y totalmente mojado a merced de Roberto . Éste le
tomó las piernas y se las separó bien. Entonces empezó a introducirle
de nuevo aquella tranca y Lili que aun estaba sollozando empezó a
suspirar cada vez mas fuerte. El cada vez aceleraba más el ritmo
mientras Raúl no soltaba los brazos de ella, si no fuera por los
gritos de placer de la perra de Lili aquello hubiera parecido una
violación, pero parecía volverse loca de gusto con aquella situación.
Los dos se la estuvieron turnando todo lo que quisieron y cojiendosela
como si fuera una perra de su propiedad. Lili no podía mas pero cuando
Roberto estaba punto de correrse Lili encadenó un orgasmo inacabable.
Enseguida la sacó y Lili se arrodilló en el suelo con la lengua fuera.
Es una cosa que suele hacer porque le encanta recibir la leche de aquellos bien dotados sementales . Dice que es como un premio para ella y que necesita bebérsela
para sentirse recompensada. Los dos se masturbaban a unos centímetros
de su cara. Raúl fue el primero en correrse tirando unos chorrazos
de semen impresionantes que fueron a para a la boca de Lili mientras le
decía " Toma puta, toma tu ración de leche como a ti te gusta
perra aaa" Lili no dejó escapar ni una gota de aquella pija. Enseguida
Roberto viendo aquello se corrió como un caballo, Lili se giró
rápidamente hacia él y de nuevo abría la boca con la lengua fuera todo
lo que podía para tragar el máximo de semen. El poco que le chorreaba
por al lado de su boca lo retomó con el dedo y se lo llevó a su
lengüezita como el que prueba una exquisitez.
Lili se recreó después en mamar aquellas pijas para dejarlas
totalmente limpias y relucientes. Luego ellos se retiraron para
ducharse y sin que ellos estuvieran en la habitación Lili me dijo:
- ahora te doy permiso para correrte, pero te la cascas tu solito.
Ella me miraba con cara de sarcasmo mientras me masturbaba y al final
acabé corriéndome en mis manos. Entonces se acercó a mi pija y me
susurró :
Ahora que ya te has corrido te la chupo por que es una lástima
desperdiciar esta lechecita pero no te acostumbres mal. Yo necesito
mucho mas que tu leche y prefiero que tu vayas siempre bien cargado y
empalmado. Me entiendes ¿verdad?
Yo asistí con la cabeza mientras ella con su lengua bebió los restos
de mi corrida.
Numa