Atravesábamos una gran crisis económica; yo había perdido mi comercio y empecé a viajar de viajante, vendiendo zapatos por el interior del país, para al menos tener algún dinero para comer y enviar a los niños a la escuela.
Yo pasaba mucho tiempo fuera de casa, ella pasaba penurias no podía continuar haciendo su vida la que estaba acostumbrada por nuestra anterior soltura económica.
Yo reflexionaba mucho, en saber si me era fiel, yo se ella como toda mujer se inclinaba igual para el lado del hacer. Pero la necesidad y el hambre y la sed eran mucho para sobrellevar. Y una mujer incluso digna y valiente puede volcarse para el lado de la sed.
En aquellas noches de absoluta austeridad, mi esposa consiguió un trabajo que económicamente fue una gran ayuda, lo único que podía saber de que se trataba debido a que ella no era explícita con lo del trabajo.
Un día vagando por el historial Web de una computadora pedorra en un hotel de mala muerte encontré. Era un sitio que frecuentaba por las noches el sereno del hotel hacia ya bastante tiempo.
Con naturalidad ingresé en el sitio donde había mujeres dando un espectáculo de video chat incitando a tener sexo por teléfono , allí una mujer ,sabedora de su carga sexual y sensual, se exhibía contorneándose como gata en celo e invitando hasta ofrecer sexo telefónico y desnudarse para ti. Y continuación se sucedían clips de varias mujeres ofreciendo lo mismo.
Frente a la computadora, mirando frente a aquel y poco a poco me voy excitando, en un clip pequeño sobre la pantalla, se ofrece una mujer sumamente sugestiva, hay algo que me incita a seguir observándola, pero solo flashes por un minuto, se va la imagen para ver más hay que llamar aun número y pagar un dinero, se quedó su nombre, evidentemente de fantasía: Muñeca ardiente
Al día siguiente arrasó una lluvia torrencial de esas que parecen la última de todas, donde el universo es todo agua, fue imposible salir del hotel y otro viajante que se encontraba en la misma situación que la mía, e invitó a ver sitios pronos en su notebook en la privacidad e intimidad de su habitación.
Apenas pude sugerir algo le dije que tenía intención de conocer en acción a aquella mujer del chat: Muñeca ardiente y me ofrecí para pagar la tarifa mínima por 30 minutos de estar viéndola y hablando con ella.
Y el estando los dos muy ansiosos nos conectados, hice la llamada de mi celular para tener el código y allí nos recibió ella.
Apareció vestida con un desabillé traslúcido atado por un lazo en la cintura, debajo un body, tanguita de hilo, ligas, medias y nada. El body es transparente y muestra un pubis depilado y piel. Su pelo es rojizo largo, sus labios gruesos, carnosos y sus ojos increíbles ojos negros intrigantes, ojos que me hicieron recordar épocas pasadas de miradas ardientes.
Las manos de ella acariciaban su cabello y suavemente su cuello. Me di cuenta de que mi respiración estaba entrecortándose y ella miraba fijo a la cámara incitándonos con sus labios carnosos, sus contorneos y sus ojos magnéticos .Mi compañero de habitación, Leo se estaba dando cuenta de mi excitación, y del impacto que aquella mujer me causaba .Ella pasó sus dedos por sus labios succionándolos muy sensualmente y con una voz muy sensual nos invitaba a recorrer su cuerpo.
Contorneándose seductora, caminó hasta la cámara y paró frente al lente, pegó el cuerpo para que veamos como se quitaba el desabillé y s e contorneaba hora con el body mientras sus manos recorrían su cuerpo lentamente. Muslos, cintura, brazos... sus pezones se dejan entrever duros a través del material.
Mientras su vos nos invita a sentir virtualmente su cuerpo, haciendo que vuele nuestra imaginación que sus manos sean nuestras manos.
Leo toma el micrófono y dice:-Si diosa quiero hacer desaparecer tu ropa ver tu piel sin nada.
Empezó a bailar muy sexy y despacio muy despacio a desatar su body hasta que cayo al suelo como suspendido Ella se estaba dedicando en cuerpo y alma a la delicada tarea de hacernos gozar y lo estaba consiguiendo con creces.
Mágicamente sus pechos se balaceaban ante el lente, Leo aullaba y yo me quedé paralizado absorto, Mi corazón latía con mucho más fuerza. La sangre hervía en mis venas, era inconmensurable e intrigante ver a mi ESPOSA EXCITANDO A MI Y A CUANTOS OTROS COMO LEO POR EL VIDEO CHAT!, era extraño, difícil de digerir, sorprendente pero HERMOS0!
De nuevo ella humedeció sus dedos para pasarlos luego por sus pezones duros ofreciendo la voluptuosidad de su cuerpo al lente.
El éxtasis llego a su punto mayor cuando llevó sus dos manos atrás en la espalda hasta agarrarlas mutuamente, y presionar para que sus pechos se vieran más grandes y ella se miraba en un espejo y se movía.
Intente cerrar la boca para retener alguna exclamación, Leo aullaba y pedía más. Ella parecía excitarse más al verse en el espejo y escuchar los aullidos de Leo.
Entre sus movimientos ella se contorneaba insinuando que se iba a sacar su diminuta tanguita, única prenda que tenía, mientras se daba vuelta y nos mostraba sus nalgas esféricas y como la tela de la tanguta se metía en su raya.
En el movimiento ella tiraba de la tanguita para que esta se hundiera mas en las ralla y al darse cuenta se entreveían sus carnosos labios vaginales.
Comienza a danzar dejando entrever de a poco el pubis depilado perfectamente, su ombligo, y muestra todo el volumen de sus generosos senos lo dejas justo antes de mostrarme los pechos. Leo le dice me encantaría tocarte pero no puedo.
Ella sonríe y sigue contorneándose sugestivamente y sigue insinuando que se quitará la tanguita
Leo dice vamos, sácatela ya, ella se ríe continua el rito del baile y los movimientos sugestivos.
En eso empieza a parpadear en la pantalla un letrero de letras grandes para seguir con Muñeca Ardiente debes obtener mas créditos, llama a nuestro numero para cargar tu cuente con esta mujer ardiente que está para ti aguardándote.
Leo con prisa lo hizo y enseguida ala imagen retornó, ella nos tiró un beso por el lente y nos preguntó que quieren de mí.
Leo le dijo verte toda desnuda saborearte, chuparte diosa
De nuevo mojó los dedos en su boca y vi, maravillado, como colocaba uno de ellos en el borde de su vagina, como untaba su pecho con su flujo, como lo tomaba con sus manos y apuntando con su pezón a su clítoris, lo acariciaba con él. Y lentamente fue despojándose de la tanguita, Leo ya se había a sacado la pija afuera y se la acariciaba.
Ella abrió los labios de su concha para enfocarla frente a la cámara y regalarlos su cueva humedecida yo al verla creí que me desmayaría. El placer era increíble., la angustia de no poder decirle nada también.
Y ahí estaba: El centro de la lujuria era esposa, exhibiéndose para quien pagara. Mi esposa, dama casada, enseñando y ofreciendo sus hermosas piernas, su senos, su nalgas, su vagina totalmente desnuda y abiertas para quien quisiera pagar para ver … Sus hermosos muslos torneados, de piel suave y tersa, sirviendo de marco a la exhibición lasciva y morbosa de su feminidad misma, su preciosa concha, a desconocidos.
Yo explotaba de indignación y excitación.
Y ella repetía aquel rito mojaba su dedo índice, y hacía círculos alrededor de su clítoris,
Llegando hasta la punta de este, y pasándolo por el lente para que veamos su húmeda y el color de sus fluidos íntimos se lo llevaba de nuevo a la boca.
Yo sentía una quemazón en toda la piel de mi cuerpo, y leo estaba con su tremendo mástil erguido aullando diciéndole puta, perra, diosa te quiero coger toda.
Fue increíble ver sus dedos estaban totalmente mojados de flujos vaginales, ver como se los chupaba suavemente .Y ver de reojo a Leo masturbándose por ella
Solo pasaron unos minutos hasta que quise sentir lo mismo. Me tire en la cama apoyando mi espalda sobre las sabanas, y saqué mi pene y empecé a masturbando pensando en ella, pero recordando su piel su aroma, ella mi amada esposa
Ella levantó sus piernas y las abrió bien para que tengamos una vista hermosa y completa de su concha. Metió su dedo dentro de la lubricada vagina, e inmediatamente mostraba su cara de infinito placer y sus gemidos completos se hacían escuchar.
Se abrió los labios inferiores y nos mostró su clítoris rojo e inflamado.
vi. que le gustaba también eso de dar shows. Se pellizcó el clítoris entre el índice y el pulgar, y suspiraba, gemía.
El pellizco deja paso a caricias y tirones suaves en sus labios inferiores, como si los quisiera estirar. Se acaricia suavemente la zona alrededor del ano, y tu dedo vuelve, lentamente, desesperantemente, clítoris, labios, entrada de vagina, ano, labios, clítoris.
Leo ya explotaba y yo hervía, ella metía y sacaba su dedo hasta lo más profundo de la vagina, mientras que al mismo tiempo acariciaba su clítoris con la otra mano. Dado que ya estaba bastante excitada, rápidamente llegó a su mi orgasmo invitándonos a que la acompañemos
Y nosotros, casi al unísono con ella explotamos en leche…
Aquella experiencia abrió un surco enorme en mi vida matrimonial…
SI DESEAN SABER MAS O FOTOS DE ELLA ESCRIBAN A MI ID
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