La constante lluvia y el oscilar del limpia-parabrisas me estaba rematando, yo dormitaba en el asiento del acompañante , mi esposo conducía , me había aburrido todo aquel domingo , habíamos ido a visitar a mi unas tías abuelas de él en una chacra alejada .Él decidió parar a tomar un café en una estación de servicio que conocía de otros viajes y que era bastante completa .
Nos sentamos en una mesa del fondo y pedimos dos cafés bien cargados , mi esposo se puso a hojear unas revistas .La lluvia siguió cayendo cada vez con mas intensidad. Da la impresión de que no va a parar nunca, cada tanto un relámpago y truenos sacudían el interior de aquel lugar..
Pasan unos minutos y me sentía entre incómoda y observada , levanto la vista y noto como un tipo joven, con jean ajustado y campera de cuero me miraba intensamente desde otra mesa , me sonreía pícaramente y en su vista yo adivinaba que me estaba desnudando con su mirada , tardó muy poco para iniciar un dialogo conmigo acercándose y hablándome al oído.
De ahí en mas me costó concentrarse porque ese hombre me decía cada vez cosas mas fuertes dale que dale al oído y cada vez m+as me echaba miradas francamente lujuriosas.
Aquel extraño me estaba excitando y preferí no decirle nada a mi esposo para que no hiciera bardo así que opté por disfrutar de aquel momento, sin pensar en lo que vendria después.
Como mi esposo se hacía el desentendido auqnue yo sabía que estaba incómodo con aquello y hacía que estaba sumergido en la lectura.
Decidí extender aquel coqueteo insólito y me quité la campera impermeable así quedaba mi cuerpo cubiertto en una camisa abotanada. Aflojé un botón y sabía que mis pechos lucían así tentadores , sólo dije al voleo tengo calor. Noté que sus ojos brillaron, que estaba aprobando tácitamente lo que veia ysentí que mis pechos se irguieron aun mas y el roce de mis pezones con la delicadeza de la camisa me excitó mas todavía.Decidípasar por el baño de damas para arreglarmedejé ami esposo en la mesa y mientras caminaba hacia el baño, lo vi. Al pasar frente a el, solo para seguir coqueteando,, cosa que me encantaba hacer siempre con quienes me miraban. Me di cuenta de que al verme pasar, se levantó y empezó a seguirme , el camino al baño era un largo pasillo que desembocaba en una galería externa que conducía a los sanitarios .Cuando lo sentí tuvo detrás, me di vuelta imprevistamente y me quedé frente a él, mirandolo.
Era mas atractivo de lo que habia llegado a ver desdela mesa . Tendriaalgo menos de 30 años y un rostro de galán cubierto por una incipiente barba desprolija dueño de una mirada que me excito mas de lo que la habia excitado hacia un momento atrás.
¿Sabes que te estoy esperando, verdad?
Si ¿ Por que ?
Porque como te dije te vi y me dije esta hembra es voraz, necesita de mi para senirse plena y me gustaste, porque no te fui indiferente y porque me calento mucho ver como te entraste con ese pelootudo ………. Tu esposo o novio, ¿ quizas?
Si, ese es mi esposo . Y para que¿ me esperabas?
Me mirabas de la misma forma en que yo a vos .Es evidente que nos deseamos ¿ para que quedarnos con las ganas ?
Mientras dialogabamos observé que él se me acercaba y a pesar de eso, no me movia del lugar, estaba como paralizada , aguardando no se que
-Tenes un cuerpo increíble.Esas palabras prácticamente me las dijo al oido, porque mientras él hablaba cada vez acortaba mas la distancia entre ambos.
Al querer reaccionar , las yemas de sus estaban acariciando mis brazos, por encima d de la camisa l -¿Que diria tu marido si viera esto ?
Nada, no lo va a saber.
Me costaba hablar porque el deseo porque esas manos siguieran su curso se estaba haciendo notar en mi tono de voz, estaba hablando en forma entrecortada, no queria resignar ese momento por nada, deseaba que el hombre siguiera tocandola un poco mas.
Sabes que tenes unas tetas magnificas ¿?
Hummmmmmmmm, si, lo se – llego a decir casi sonriendo.
Y que lo que haces no es de una chica buena ¿???
Quien dijo que soy buena ¿???
Él me acariciaba cada vez con mas lujuria porque me agarró de los brazos y me arrastró prácticamente hacia un rincón oscuro entre un depósito de latas de aceite y otras cosas que habia en la estación de servicio pegada al final de la galería en sentido opuestoa los sanitarios.Me dejé llevar y en ese preciso instante decidí que haria todo lo que su cuerpo, su deseo y mi libertad de hembra sedienta me dictaran, que no me privaria de ese momento por nada del mundo, que lo aprovecharia al maximo.
Arrinconada contra una pared como estaba, dejé que sus manos me tocaran por encima de la ropa, que recorrieran mi cuerpo como se le antojara y la verdad es que no lo hacia nada mal. En lugar de sentirse culpable por lo que estaba haciendo y por José , mi esposo sólo pensaba en dejarme asaltar por la pasión.Para ser honesta me sentí una ramera, una puta y esa sensación me volvia loca . Pensando en eso él me tomó de la nuca con sus manos, atrajo mi boca hacia la de el y me la abrio con su lengua, sin pedirle el mas minimo permiso.No me opuse y no solo abrí mis labios a su lengua movediza que me requeria, sino que dejé que la mía jugara en el mismo terreno y la saqué, le lamí los labios masculinos, empapé con mi saliva la boca que me devoraba y mordí ansiosa pero suavemente los labios carnosos que lme tentaron desde el primer momento en que los vio. Nos besamos, una y otra vez, primero con suma delicadeza, saboreándonos los labios, suavemente, como queriendo fraccionar las oleadas de placer que aparecían indeliberadas, dejando gustar y sentir,.. para después apartar, y volver de nuevo.., aquel juego excitante e irreflexivo que se delataba con la mirada deseosa y suplicante, de querer más, de poseer más..Le encantaba besarse asi y mas ahora, que esa boca desconocida le estaba chupando la suya mientras un par de manos la sobaban de arriba hacia abajo una y otra vez. Apoyada como estaba contra esa pared, abrio sus piernas lo suficiente como para allanarle el camino a las manos del hombre y ubico las suyas propias en la entrepierna masculina, mientras dejaba que ambas lenguas siguieran su camino humedo hacia la boca del otro.Él me subió la falda hasta la cintura la mini y con sus manos habia encontrado el camino hacia mi ropa interior, sus dedos habian reptado hasta mi entrepierna y estaba comenzando a correr los bordes demi tanga , para acariciar mis labios vaginales hinchados , excitados y muy humedecidos con la yema de sus dedos. Su expresión y roce me dejaba expuesta ante mis deseos que cada vez hacian apresurar más y más mis latidos , pero intentaba evitar que se notara mi sed de él, la sed de liberar cualquier sujeción me impidiera saborear el anhelo que me aprisionaba,.. pero fue inevitable, borrar del aire el olor de mi pasión, y de sus labios, que me suplicaban a los míos, que les diera mi boca,.le tomé su mano, suave, pero varonil y me la acerqué sobre mis rodillas, que casi temblaban, , ..y entonces, como un volcán, se aferró a mi cuerpo anhelante, deseoso de sus besos y caricias, cada vez más excitantes, cuando noté como subía su mano dentro de mi sexo húmedo.
Rozaba mi pelo con sus mejillas, y su mano, subió por mis caderas dejando caer con facilidad mi tanguita , y yo, entreabrí un poco mis piernas. Mis senos se endurecieron, me delataron, con la excitada visión y el aroma de su cuerpo, y las caricias.., que aumentaban cada vez más, buscando rincones, y descubriendo suspiros.. , sin tapujos ni reparos, me despojé de mi corpiñó y desabotoné mi camisa para que sus manos pudieran tomar con libertad a mis pechos, mis ropas que entorpecían el recorrido de sus manos, ..de su boca ardiente y de su cuerpo agitado, ..de su miembro endurecido que estallaba voluminoso entre mis desnudas piernas, deseoso,.. ansioso por penetrarme.., me enloquecía, me excitaba adivinar su deseo, su sed, su pasión hacia mí,.. porqué me dí cuenta de que su cuerpo temblaba, sudoroso y convulso.., enloquecido ,.. hirviente, ..y me sentía cazadora de mi presa, reina poseedora absoluta del momento, de la situación , y excitándonos a una velocidad de vértigo, me brindaba mis deseos, atrapada en una inconsciencia hipnotizada, casi salvaje, desenfrenada, ..y ,ambiciosa,.. tomaba su falo, ..incitándolo .., con movimientos acompasados que aumentaban y disminuían , y estallaban de placer nuestros sentidos ..
Quise desacelerar el ritmo, deseaba que el placer no acabara nunca, anhelaba tenerlo y jugar interminablemente, ..pero mi lujuria deshonesta quería apagar mi sed ardiente y posé mi cuerpo casi desnudo sobre el suyo, sentada sobre su sexo, invitándole poseerme, ..a penetrarme.., primero poco a poco, como descubriendo nuevas sensaciones, en movimientos penetrantes y circulares, aún poco decididos y tímidos, pero poco a poco, no pudimos sucumbir la embestida, provocada por el placer, el desenfreno.., por el sumo contacto de nuestros cuerpos, nuestras miradas perdidas, nuestras lenguas alocadas, recorriendo nuestras bocas, ..y mis senos que danzaban al compás del galope jadeante, acariciados y pellizcados mis pezones, casi dañados, pero de placer..
En cada paso, quedé embriagada por el momento, una palpitación nerviosa me dominaba, inexplicable, .mientras danzábamos con éxtasis hacia un imponente galope, sin parar,.. Convulsionando nuestras caderas, mientras sus gemidos se mezclaban con los míos, y el aliento se acababa, ..el suyo y el mío,..la última sensación nerviosa que me delataba, dejándome llevar.., no frenando al más exquisito de los placeres, llevando conmigo al semental con celo..
Las embestidas se sucedieron una y otra vez, cada vez mas fuerte mi espalda chocaba contra la pared y cada vez mas fuerte mis tetas bailaban frente a los ojos y la boca de ese hombre que me estaba cogiendo magistralmente.Dejé que mi sexo se abriera como una flor para recibir a esa pija maravillosa que no paraba de entrar y salir sin dificultad, por lo lubricada que estaba la zona y por la facilidad de tener las piernas asi abiertas, rodeando la cintura masculina.
Los movimientos no cesaban, las embestidas dentro de mi cuerpo no se terminaban y le encantaba sentir esa pija dura clavandose en su concha, era realmente lo que habia esperado siempre.Cuando la posición ya estaba haciendo sentir cierto cansancio y el deseo sugería mas, me bajó su cintura y sin preguntar nada mas, me apoyó con él contra la pared y yo dandole la espalda, hizo que doblara mis rodillas, que apoyara mis manos en un tambor o envase de aceite y así le quedaran mis nalgas a su disposición.La idea de él no era hacerla esperar asique después de mojar un dedo en mi flujo y humedecer el agujero del culo, acomodó mis caderas y prácticamente me montó por atrás, dejé que su pija se metiera dentro de mis entrañas sin piedad, dejé que su masculinidad me penetrara por atrás porque queria gozar como una yegua en forma animal.Estaba descontrolada no dejaba de mover mis caderas al compas de cada entrada de esa pija en mi culo, estaba en una posición casi ridicula, apoyada sobre mis manos, con las piernas semi flexionadas, conmi falda enrollada en la cintura, mi camisa en el cuello, mis tetas sueltas que se sacudian con cada embestida pero asi y todo, no dejaba de calentarme cada vez mas, no dejaba de sentir que mi concha manaba flujo por todos lados y que se sentia muy puta y eso me superaba. Y me dio mas, me cogio por atrás hasta que el cuerpo de los dos no soporto mas convulsiones, hasta que él cuerpo de el se montó prácticamente sobre mi espalda y sujetándose con sus manos de mis tetas, empezó algo que me sacó que hizo que esa cojida sea de las mejores de mi vida . Me la sac{o de una del culo y me la metió de una en la concha y eso ida y vuelta sucesivamente , lo que me hizo caer en el extásis y gemir, gritar temblar en aquel mutiorgasmo mientras el estallaba su semen en el culo y en la concha.Ida y vuelta dale y dale .La sensación de su leche inundando mi cuerpo , rebalsando mis entrañas , me provocó otro orgasmo, aun cuando él ya no estaba dentro de mi .Mis piernas temblaban cuando logré incorporarme. Me di vuelta y alli estaba él , apoyado contra la pared, tratando de recuperar el aliento, acomodando su sexo relajado nuevamente dentro de sus pantalones.Ninguno de los dos supo cuanto tiempo habia pasado desde que habia comenzado todo, solo nosd dimos cuenta que debríamos arreglarnos y regresar al salón.con un beso ligero en los labios, le agradecí el momento vivido y partí hacia el baño de mujeres, destino principal de smi recorrido minutos antes.
Cuando llegué al baño , me miré en el espejo, me di cuenta de que la lucha habia sido aguerrida porque estaba completamente desaliñada pero, eso que importaba si habia gozado tanto.
La lluvia arremetía y los relámpagos junto a los truenos hacían todo más desolador. Llegué a la mesa, José tenia cara de sorpresa, locura, ansiedad y tensión Ante todo pedí otro café. Estaba algo desalineada , algo mareada , algo desmadrada, no llevaba puesto mi corpiño, se notaba flotar mis pechos libres debajo de la camisa .
Incómodo , enseguida mi marido me preguntó ¿ que has hecho mujer?
-Quitarme el aburrimiento .
-¿Qué cosa has hecho??
-¡ en serio quieres saber!
Le tomé una de las manos y se la llevé por debajo de la mesa a mi pelvis , no tenía nada puesto, también me había dejado sin poner la tanguita .Se la introduje en mi vagina humedecida y con restos del semen de quien me había cojido
-Ves está húmeda ,¿la notas diferente? , aún está descendiendo el semen de él, me reí pícaramente y lo miró al muchacho tirándole un beso, que me respondió con otro beso al aire. Mi esposo estaba absorto no pudiendo salir de su consternación , yo continué con el relato:
-Al ir al baño apenas pude darme cuenta, cuando se situó justo a mi lado, desacelerando su ritmo y encajando con el mío, el sonido de las pisadas se unificaron, las suyas y las mías, llegaron acompasadas justo en un instante.. Me empujó a una especie de de depósito frente a los baños, el espacio era reducido pero íntimo , su fuerte brazo tomó el mío, y por un momento,.. mi corazón se aceleró. El empezó a hurgar entre mi ropa, traté de zafar o de liberarme, al menos para mantener la dignidad y no ceder tan rápidamente pero fue en vano.me penetró rico, salvaje sin piedad Quedamos extenuados, con el corazón palpitante durante unos minutos. Nos acomodamos como pudimos , sin decir nada él regresó al salón , yo seguí sus pasos siguió mis pasos. ..
No saben la desesperación y excitación al tenerme contándome aquello, con su mano en mi babosa concha llena del semen de aquel semental y yo mirándolo a él , como pude me arrastró al auto y me penetró en el mismo ….
Silvina Lucrecia
Besis
Perraesposa@yahoo.com