Claudia y yo llevamos 12 años casados, tenemos hijos , pero hace ya un tiempo q nuestra vida sexual ha ido a menos y, últimamente, es casi inexistente. Es como q se terminó el fuego, la pasión.
Ella es un poco mayor que yo. Tiene 39 años , se conserva muy bien. No es extraordinariamente bella pero si tiene un buen cuerpo y, sobre todo, mucha clase y elegancia y algo, no sé que, que atrae tanto a hombres como a mujeres.
Yo soy celoso pero aun imaginarla con otro hombre o haciendo un trío me excitaba muchísimo. Nunca le he propuesto hacerlo, pero si hablar de ello para ponernos calientes y ella nunca ha querido hablar mucho del tema, aunque he podido comprobar que el solo hecho de habérselo mencionado ha conseguido que en esas ocasiones estuviera mucho más activa y caliente enlas relaciones sexuales .
Hace unos meses fuimos a una fiesta en una casa en el campo, el cumpleaños de un amigo un poco libertino que vive con mas gente joven en una especie de comuna. Entre los habitantes del lugar y los invitados de la ciudad sumábamos al menos 24 personas. De todos ellos solo conocíamos al homenajeado y a su mujer . Pero al poco rato Claudia enseguida se puso a bailar, como la mayoría de los presentes, y yo, que no suelo bailar, me quede en la sala de al lado charlando con mis nuevas amistades .
No estoy acostumbrado a beber mucho , pero aquella noche lo hice sin freno. Como consecuencia para medianoche estaba francamente algo ido . A eso de la 1 me asome a la pista de baile y vi a Claudia bailando frente a un individuo que se la comía con los ojos y de vez en cuando le decía cosas al oído. Ella, al escucharlo, reía y le decía que no con la cabeza. Me sentí celoso pero inmediatamente pensé que no estaba mal, ella se lo estaba pasando bien bailando y nada más.
Volví a la sala contigua a beber un trago, pero esta vez me situé al lado de la puerta, tras una planta, desde donde podía ver la sala de baile. Al cabo de un rato la cumbia y el pop se acabaron y empezó a sonar música lenta. Claudia y su compañero de baile se abrazaron de una manera que inmediatamente me hizo pensar en el estrecho contacto de sus cuerpos. Por un momento aquello mepuso diferente algo nervioso y molesto pero luego, poco a poco, a medida que veía como el acompañante de mi esposa frotaba su pedazo descaradamente contra ella (que no hacia nada para impedirlo) la situación empezó a ponerme caliente.
Al cabo de un tiempo la cumbia y el pop volvierona tronar , Claudia , tomada de la mano con ese muchacho se me acercaron.Me asombró poderosamente q ella lo tomara de la mano y que se manisfestara satisfecha con él, me lo presentó:-Mauricio , un amigo tanto mío como de Juan Manuel ( el dueño del lugar) , espero que sea amigo tuyo también, es muy buen bailarín creo que lo viste.Él me sonrió sin soltar mi mujer de la mano , me dijo todos me dicen Mauri.Era alto de grandes biceps y espanda, dmiré sus zapatos debía calzar 44 o más, parecía joven que apenas alcanzaba los 30 años.Claudia se veía rutilante , feliz, muy sexy y con una sensualida agueerida, sus labios carnosos lucían brillosos, entre su ropa se veían sus pezoes erectos y n le soltaba la mano a Mauri, es más por momentos ella lo tomaba de la cintura.Mi mente era un torbellino, por un lado pensaba en aquella situación, cría intuitivamente que ella tomandolo de esa manera, me estaba oficializando su relación, ella era así cuando le costaba algo, no lo hablaba solo actuaba y hacía.Por otro lado todo aquello me excitaba y encima mi cabeza daba vuelta y vuelta por la bebida.Estaba aturdido algo mareado.
Cuando me estaba acostumbrando a aquella situación , insólita y confusa , Claudia que también había bebido bastante. Tenia la cabeza apoyada en el pecho de aquel tipo, los ojos cerrados y una placida sonrisa que me daba indicios que estaba a gusto .Yo ya estaba fuera d emi y él la llevó a bailar nuevamente cuando la música due melódita nuevamente.
Yo me quedé en la bar observándolos , vi como los brazos de ella rodeaban estrechamente el cuello de él, que a su vez la tenia agarrada por la cintura y paseaba las manos por su espalda y su culo.
Aquella situación me puso RECELOSO y me avergonzaba que tanta gente viera como apretaban y acariciaban a mi mujer estando yo delante. Pero al mismo tiempo estaba muy excitado y se me empezó a poner dura la pija . Para serenarme y que no se notara el bulto de mi pantalón decidí ir al baño, que estaba en la planta superior, a orinar y tranquilizarme. Antes de subir mire a los que bailaban y no vi a mi mujer y su pareja. Pensé que estarían al fondo, que estaba más oscuro, meciéndose y quizás dandose duro . Aquello hizo crecer aun más mi pija. El alcohol había conseguido que mis impulsos disminuyeran y todo aquello pareciera como un sueño. Bamboleándome subí al baño y resultó estar ocupado.Como pude ya con los efectos del alcohol bajé alos tumbos la escalera y fui al parque aledaño, caminé como pude alejándome de la casa y entre sos enormes árboles pude orinar.
Caminé a los tumbos e ingresé a una especie de galpón , en la oscuridad se filtraba la luz de la luna llena y pude ver que había un montón de muebles y cosas en desuso apiladas. Hubo como un hueco y me quedé ahí como empotrado tumbado por el alcohol Detrás quedaba un hueco y allí caí contra un silón .Desde algún lugar se escuchaban voces .
No sé si era el alcohol pero no me atrevía ni a respirar. Me acomodé para ver si algo podía ver , al ver me quedé sin aliento , mi esposa estaba sentada en una cama al fondo de aquel galpón , yo gracias a la luz de la gran luna y de una luz exterior que se filtraba por una ventana próxima a dodne ellos se encontraban.Yo podía verla y escuchar su voz muy suave.
Vi que q él se planto ante ella poniendo la pelvis , dlante de la cara de mi esposa , un bulto se veía muy abultado. Claudia empezó a refregar suavemente su mejilla en aquel bulto y lo besaba muy despacio y suave a trabes del pantalón. Yo moría al ver aquella escena de celos, impotencia y calentura.Ella agarró una de las manos de Muari y se la llevó a uno de sus senos dicéndole algo así como : -Son tuyos , siéntelos, tomalos.El pasó sus manos por los formidables senos de mi esposa y ambos fueron incorporándose y al cabo de un momento estaban comiéndose a besos.
Empecé a masturbarme lentamente. Claudia volvió a sentarse y él, con un rápido movimiento, se saco una pija de película. Un miembro enorme, venoso y con una erección descomunal. Ella se adelanto y empezó a lamerlo frenéticamente de arriba abajo, le lamió los huevos gimiendo como una perra mientras él acariciaba sus pechos y luego se lo metió en la boca y empezó a hacerle una mamada como nunca me la había hecho a mí. Estaban un poco esquinados y eso me permitía ver perfectamente a mi esposa con aquella enorme pija en la boca.
Por un momento pensé en salir de mi escondite y participar en aquello. Pero supuse que tal vez con mi aparición se cortarían y se acabaría todo. Y en esos momentos eso es lo ultimo que hubiera querido.
Se desnudaron y empezaron a besarse por todo el cuerpo. Ella abrió las piernas y él, mientras le lamía el sexo, introdujo un dedo en su ano. Ella soltó una exclamación de placer y le dijo que la cojiese.
A esas alturas yo ya me había corrido y estaba masturbándome de nuevo. Me encantaba ver a mi mujer gozando con otro hombre. Y más aun tratándose de un individuo tan bien dotado.
Ahora ella se había puesto delante de el con el culo en pompa, ofreciendo su sexo, que se veía húmedo y abierto. Él, arrodillado detrás, introdujo lentamente su pene. Claudia le suplicaba entre gemidos que la cojiese, y él acelerando el ritmo, empezó a hacerlo con un vigor y una energía que hicieron que mi mujer, casi inmediatamente, se corriera varias veces seguidas.
La saco y se la puso delante de la cara. Claudia estaba agotada y apenas beso un poco el glande, brillante de fluidos vaginales. Por lo visto a él no le pareció suficiente porque tomó su cabeza con ambas manos y le obligó a meterse en la boca el enorme y húmedo aparato. Parecía que ella fuera a ahogarse pero al momento él se corrió. Por las comisuras de los labios de Claudia goteaba el esperma que ella recogía con la lengua y se tragaba.
Entonces él se situó detrás otra vez, con la pija dura todavía, y la penetró analmente mientras estrujaba sus pechos ella se resistía y no parecía disfrutar precisamente, al contrario: Parecía dolerle. Por un momento pensé que estaban violando a mi esposa delante de mis narices pero entonces ella empezó a mover el culo acompañando el movimiento de su amante que, en ese momento se corrió con un bramido. Ella también se corrió. Y yo también sentí el placer de un orgasmo teniendo ante mí los cuerpos brillantes de sudor de mi mujer y su amante.
Vi que él se levantaba, se vestía apresuradamente y se iba sin decir nada. Se la había cojido y la dejaba sin ni siquiera despedirse. Ella aun estaba en la misma postura en que había quedado después de ser tan bien sometida . Salí de mi escondite y me fui sigilozamente al parque .
A los minutos salió ella, areglándose el cabello , y empezóa caminar por el parque.
Claudia, al verme, se sobresaltó un poco, pero al mirarme a los ojos debió de comprender algo, yo le sonreí y la besé suavemente. Después la limpié un poco con mi pañuelo y la ayude a terminar de arreglarse acompañandola al baño .Salimos de la casa y subimos a nuestro coche, donde tuvimos un excelente polvo entre los árboles .
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